Texano cruzó balas y salió libre; mexicanos siguen en prisión tras cometer delito parecido
Daniel Domínguez
El Diario | 10-11-2012 | 22:43
Imprimir Nota
Enviar Nota
 
El trailero texano, Bogan Jabin Akeem, fue arrestado con un cargamento de miles de municiones. Sin embargo, recibió un tratamiento preferencial por parte de las autoridades mexicanas, como la reclasificación del delito, lo que le permitió salir libre bajo fianza.

Esto no hubiera sucedido si algún mexicano hubiese sido detenido en Estados Unidos en posesión de armas o balas, como lo demuestran algunos casos.

O lo mismo si la detención se hubiese realizado en México.

El norteamericano intentó cruzar 268 mil balas para armas de grueso calibre a territorio nacional en abril. Alegó que se perdió entre las calles de El Paso y fue a parar a la Aduana Mexicana. Salió libre con el pago de 20 mil pesos.

Uno de los casos que demuestran la inequidad en la aplicación de las leyes para personas detenidas con balas, es el del ex agente de la Dirección General de Tránsito Municipal (DGTM), Donaldo Antonio López Castro, detenido en julio del 2010, con cinco cajas de proyectiles, que en total sumaron 250 cartuchos.

De acuerdo con archivos periodísticos, el entonces agente vial fue detenido por elementos de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en ingles) tras declarar que cargaba en su vehículo 250 balas calibre 9 milímetros y que tenía la intención de internarlos a México.

En su momento, las autoridades norteamericanas lo dieron a conocer como un caso excepcional que involucraba a un oficial de seguridad de Ciudad Juárez, y lo presentaron ante un juez federal.

López Castro, tuvo que declararse culpable de los cargos de posesión ilegal de municiones que le impusieron las autoridades, para poder obtener una pena mínima, sin embargo, pasó en prisión cinco meses.

La juez de Distrito, Kathleen Cardone, había pedido para López Castro una pena de hasta 10 años de prisión, pero finalmente le ordenó cumplir cinco años en libertad condicional, y el pago de 100 dólares de fianza, sin multas adicionales.

Jorge Reyes López y Leonel Ochoa Zamarrón quienes se encuentran presos y sentenciados desde hace 14 meses. Deberán pasar cuatro años en prisión por la violación a la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, tras haber sido detenidos en posesión de un revolver calibre .38 y una carabina calibre 9 milímetros y 26 cartuchos útiles en la colonia Parajes de San Isidro.

Familiares de ellos cuestionaron ayer la inequidad con la cual se manejan los expedientes por parte de los jueces, ya que mientras a algunos procesados les aplican todo el rigor de la ley, a otros los benefician y les otorgan la libertad en pocos meses con el pago de una fianza.

Un hermano de Ochoa Zamarrón manifestó que los casos son por mucho distintos, ya que mientras a su hermano y su amigo Jorge los sentenciaron por las dos armas que ni siquiera estaban en buenas condiciones, al chofer del trailer con las 268 mil balas.

“Siempre pasa así, los mexicanos nos agachamos y dejamos que ellos (norteamericanos) hagan lo que quieran con nuestras leyes y casi, casi les tenemos que pedir perdón a sus connacionales”, expresó en tono molesto.

Para el abogado Eduardo Carranza, la resolución emitida por el Juez Quinto de Distrito, Carlos Miguel García Treviño, en el caso de Bogan Jabin Akeem, debe ser analizada, ya que deja muchas dudas sobre su actuación.

El profesionista considera que la libertad condicional otorgada al norteamericano detenido con una cantidad exagerada de cartuchos es injusta, ya que hay otras personas que por haber sido detenidas con un arma, ha sido condenada a pasar de cuatro y hasta ocho años en prisión.

“Hay que ver los fundamentos que tomó el Juez para otorgar ese beneficio al norteamericano, el caso es digno de un análisis a profundidad y espero que no sea una resolución emitida por la presión de los abogados y autoridades norteamericanas”, indicó.


 

>>foofighter:
necesitamos mas evidencia de que esta situacion de comercio de armas es un negocio de los gringos?