Nueva York— La líder opositora birmana Aung San Suu Kyi dijo ayer sábado que desea que su país culmine su transición hacia la democracia y vuelva a ser “un país de esperanza”, durante un discurso en el Queens College en Nueva York.
La Premio Nobel de la Paz consideró que las cosas habían “cambiado” en su país, aunque no se está “en absoluto cerca” de su “objetivo de una verdadera sociedad democrática”.
“Estoy aquí (en Estados Unidos), estoy en el Parlamento (birmano), puedo volver a mi país y la prensa allí es mucho más libre” ahora, observó.