Distrito Federal— La Unidad de Análisis Económico de la Secretaría de Salud (Ssa) estima que el gasto total atribuible a la atención del sobrepeso y obesidad en México puede crecer de los casi 80 mil millones de pesos que se necesitan actualmente a más de 150 mil millones en 2017.
Jorge Javier Romero, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), advirtió sobre el aumento exponencial de ese gasto en los últimos años.
“Según el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, de mantenerse las tendencias actuales, el costo de los problemas de salud relacionados con la obesidad y el sobrepeso a partir del año 2000, se cuadruplicará durante los próximos cinco años”, alertó.
En entrevista, el investigador consideró que el Acuerdo fue un paso correcto para comenzar a enfrentar con seriedad el tema de la obesidad, pero que enfrenta el riesgo de quedarse como un instrumento sin consecuencias relevantes.
Para hacerlo efectivo, consideró, hace falta una inversión considerable en infraestructura escolar y urbana, en investigación científica y en un desarrollo normativo que lleve a mejores prácticas de etiquetado de los alimentos.
Profesor del Departamento de Política y Cultura de la UAM-Xochimilco, Jorge Javier Romero recordó que según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México tiene el segundo lugar en obesidad de adultos, con apenas 3 puntos abajo de Estados Unidos, que ocupa el primer lugar con 33 por ciento de su población adulta con ese problema.
“Hay que entender que cada peso que se invierta hoy en prevención, va a redituar muchos pesos en ahorro”, insistió.
Señaló que en la escuela, por ejemplo, además de un cambio cultural, la infraestructura debe modificarse.
Consideró que la meta de la SEP para tener 7 mil escuelas con bebederos y 7 mil de tiempo completo es muy limitada respecto del total de instituciones escolares en el país.
Por otro lado, advirtió sobre la falta de regulación de los alimentos disponibles en la calle.
“Qué respuesta hay ante la oferta de comida popular e informal que está presente en cada boca del metro, en cada esquina de barrio y casi en cada acera de las ciudades del país”, cuestionó.
Y tal vez, añadió, la mayor carencia gubernamental para enfrentar la obesidad y el sobrepeso es la debilidad de los estímulos a la investigación médica para seguir indagando en las causas de este mal social.