Distrito Federal— Tras un proceso penal de más de 10 meses, uno de los cuatro implicados en el homicidio de Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga fue sentenciado a 109 años de cárcel por feminicidio y robo agravado.
Se trata de Lázaro Hernández Ángeles, quien obtuvo sentencia condenatoria impuesta por el Juez 21 Penal, luego de que se le encontrara penalmente responsable de asesinar a las dos mujeres el 31 de agosto del 2011, en un inmueble de la Delegación Iztapalapa.
Hernández Ángeles deberá pagar un millón de pesos por reparación del daño y 94 mil 515 pesos por indemnización.
De acuerdo con el expediente de la causa penal 232/2011, el homicida declaró que su cómplice, Óscar Jair Quiñones Emert, lo invitó a negociar con las víctimas la venta de dólares.
Las mujeres fueron llevadas a un inmueble en la Colonia El Mirador, donde supuestamente los individuos les cambiarían un millón de pesos por dólares, a un tipo de cambio más ventajoso que el de las instituciones financieras, gracias a que los patrones de Quiñones Emert, de origen chino, estarían detrás de la operación.
Pero todo era un engaño. En ese domicilio las mujeres fueron asesinadas para robarles el millón de pesos, y sus cuerpos abandonados en un paraje de la demarcación.