Chicago— La asamblea del gremio docente de las escuelas públicas de Chicago pidió ayer más tiempo para estudiar el convenio colectivo pactado con las autoridades educativas y resolvió prolongar la huelga por otras 48 horas, una decisión que será llevada a los tribunales por el alcalde de la ciudad.
La presidenta del Sindicato de Maestros de Chicago (CTU), Karen Lewis, informó, después de tres horas de reunión entre los 700 miembros del consejo de delegados, que éstos necesitaban más tiempo para “digerir los detalles” del contrato que se acordó el pasado viernes con las autoridades.
“Nuestros miembros no están felices y desconfían. Quieren estar seguros de si todavía podemos conseguir algo más y no quieren apresurar su decisión”, agregó en declaraciones a la prensa.
El pasado viernes, los maestros alcanzaron un principio de acuerdo con las autoridades locales que permitió anunciar el fin de la primera huelga en el sistema de educación pública de esta ciudad en 25 años.
Sin embargo, según la dirigente, la huelga iniciada el pasado lunes, día 10, continuará por lo menos hasta mañana, sin posibilidades de que los 350 mil alumnos de las escuelas públicas de Chicago vuelvan a las aulas antes del miércoles.
En un comunicado publicado en su página en Internet, el sindicato informó de que los piquetes en las escuelas se reanudará hoy a las 7:30 a.m. local.
Además, la junta de educación envió ayer un correo electrónico a su personal para que este lunes se presente en las 147 escuelas que han abierto sus puertas estos días para atender a los niños que no tienen dónde quedarse durante la huelga.
“No me voy a quedar parado mientras los niños de Chicago son utilizados como peones en una disputa interna de un sindicato”, advirtió el alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel, tras conocer la prolongación.
En un comunicado añadió que “cada día que nuestros niños están fuera de la escuela es un día más que fallamos en nuestra misión: asegurarnos de que cada niño en cada comunidad recibe una educación a la altura de su potencial”.