Dos visiones sobre el avance de la ciudad de El Paso, en particular la recuperación económica del Centro, se enfrentan por la polémica que ha suscitado el plan de demoler el City Hall para construir en su lugar un estadio de beisbol categoría Triple A.
Josh Hunt, uno de los dueños de MountainStar, la empresa que promueve la posible franquicia de Triple A, responsabilizó al Cabildo de la decisión de traer al equipo de beisbol, asegurando que fue esta instancia la que se comprometió el 26 de junio en construir un estadio en el Centro para que estuviera listo en el 2014.
Por otra parte, existen voces como las de la regidora Emma Acosta y el alcalde John Cook, que insisten en que la decisión final debe ser tomada por los votantes en las urnas, debido a la trascendencia del proyecto.
“Ahora El Paso controla su destino propio”, dijo Josh Hunt en un comunicado de prensa.
La decisión final al respecto la tendrá el Cabildo de El Paso en su sesión de mañana martes, donde definirá si otorga el contrato de renta del City Hall a MountainStar Sports Group, promotor del proyecto.
El empresario dijo que los regidores deberán “honrar su palabra” y aprobar el estadio, o de lo contrario “el destino del beisbol será incierto”.
La empresa MountainStar –propiedad de Josh Hunt y su padre Woody, así como Paul y Alejandra Foster– manifestó su inquietud de que de llevarse a cabo una votación sobre la construcción del estadio ésta sea rechazada.
Dan Barrett, consultor que ofrece servicios a MountainStar explicó que de 20 parques de pelota sometidos a votación, sólo dos fueron aprobados por la ciudadanía.
No obstante, Emma Acosta insiste en que aún hay tiempo para decidir respecto al traslado del equipo.
“De acuerdo a notas periodísticas, sabemos que los Padres de Tucson –el equipo que se quiere traer– puede jugar allá en la temporada 2014, por lo cual la decisión del estadio no tiene que ser tomada el martes”, señaló Acosta en un correo electrónico enviado a diferentes medios de comunicación ayer por la tarde.
Ayer, en el periódico El Paso Times aparecieron dos desplegados de una página cada uno donde tanto MountainStar como Hunt Family Foundation dan a conocer las razones por las que consideran que el estadio sería una buena adquisición para El Paso, aunque esto implique la demolición del City Hall y el costo de reubicar las dependencias municipales en edificios rentados.
MountainStar es propiedad de Paul Foster y su esposa Alejandra De la Vega Foster, así como de Woody y Josh Hunt, constructores, cuya firma posee contratos y desarrollos a nivel nacional.
Alejandra De la Vega es hija del empresario licorero Federico De la Vega, quien monopolizó la venta de alcohol en Juárez por 40 años y es considerado el hombre más rico de aquella ciudad.
“Los anuncios salieron porque queremos asegurarnos que la gente tiene la información correcta y verdadera sobre las motivaciones y razones por las cuales se está haciendo este proyecto, esta inversión en un equipo de beisbol Triple A”, dijo la portavoz de MountainStar, Elizabeth Margo.
Y agregó: “Es algo que queremos hacer para el bien de la comunidad, es una inversión para el futuro de El Paso. Por eso no queremos que las personas tengan una información incorrecta de por qué lo estamos haciendo”.
En los desplegados, firmados por Hunt Family Foundation y MountainStar Sport Group, se explican las razones por las cuales no se utiliza el estadio Cohen para el proyecto Triple A y sí el espacio que actualmente ocupa el City Hall.
Entre ellas se alega que el grupo se vio presionado a actuar con rapidez en su acuerdo preliminar de intención para adquirir el equipo Triple A de la Liga Costa del Pacífico (PCL, por sus siglas en inglés).
Fue por ello que el Cabildo de El Paso tuvo que emitir un voto “apresurado”, pues se vencía el plazo y se perdía la oportunidad.
Y es que, según el documento, el vendedor de los Padres de Tucson no podía esperar hasta las elecciones de noviembre para que los electores decidieran en las urnas. Es por eso que la ciudad aprobó el estadio de beisbol en junio.
“Nosotros tampoco estamos en desacuerdo con todo lo que traiga prosperidad para nuestra gente, sería una locura decir lo contrario”, dijo la doctora, Mariana Chew, integrante de la coalición Votantes pro democracia por una calidad de vida, grupo que se opone a la demolición del City Hall y el Museo Insights, los cuales ocupan un mismo predio.
“Nosotros estamos en contra de cómo se procedió, porque consideramos que la comunidad –la mayoría– debió ser quien decidiera. Si a ellos se les fueron los plazos o el avión por algún tipo de morosidad o incompetencia es algo que ellos debieron resolver y no actuar como actuaron”.
Los empresarios Hunt y Foster aseguran que, el costo del equipo será muy por encima del precio reportado de 20 millones y que habrá un gasto de operaciones significativo anualmente.
Según MountainStar, la intención es mantener el equipo aquí por 25 años y comprometerse a donar todas las ganancias con fines humanitarios y benéficos en la región.
El desplegado asegura que fue la PCL quien dijo que el estadio Cohen –donde actualmente operan los Diablos de El Paso– no reunía los requisitos establecidos para un estadio Triple A, algo que, al parecer acató MountainStar.
También cita otros elementos –ya conocidos– sobre la ubicación de la nueva arena y su factibilidad económica, y hace un recuento por los ingresos familiares desde los años cincuenta hasta la fecha.
Chew insistió en que esa manera precipitada de actuar “siembra desconfianza y les quita credibilidad en lo que hacen”.
“Todo proyecto comunitario debe contar con expertos de la localidad, que son los que realmente conocen las necesidades de la gente, su cultura y las características de la zona”, dijo.
Entre los argumentos que esgrime Emma Acosta para llevar la decisión a las urnas está la necesidad de involucrar a la comunidad.
“Si un equipo de beisbol Triple A trae beneficios para El Paso tenemos que dejar que sean los votantes de la comunidad los que decidan, ellos deben ser parte de esta visión a futuro”, dijo.
El empresario David Cevallos expresó a este rotativo que, aunque desconoce detalles del origen de los fondos, financiamientos y demás, “lo cierto es que todo el movimiento de demolición, traslado y construcción siempre acarrea nuevos trabajos, dinero y eso es síntoma de mejorías. Nosotros estamos a favor de todo lo que implique prosperidad para la ciudad de El Paso y sus moradores, por eso apoyamos el proyecto”, dijo Luis Talavera, integrante del grupo Bring it El Paso.
“Ya hemos alcanzado desarrollo en la educación, con UTEP y la Escuela de Medicina, también con la Base Militar de Fort Bliss y su proyecto de expansión, ahora es el momento de desarrollar los deportes y eso también es calidad de vida”.
Según Talavera Bring it El Paso cuenta con un número significativo de integrantes que van desde profesionistas, estudiantes, jubilados, amas de casa y hombres de negocio, entre otros, “con visión sobre el desarrollo local”.