Para mucha gente el mundo del cómic está relacionado con los nerds. A nadie le entra en la cabeza que el tipo más popular de la clase muera por leerlos. Incluso, es difícil imaginarse a un intelectual con uno de estos ejemplares en sus manos. Salvo casos aislados, esta parcela puede ser tomada como un arma de doble filo. ¿Quién se imagina a Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina o Rubén Blades matando por una historieta de Superman? El sentido común dicta que nadie sería capaz ni de sospecharlo.
¿Y si la respuesta fuera otra? ¿Si las cosas no son como parecen ser? ¿Y si al cantautor de “Pedro Navaja” las musas no sólo le llegan por intermedio del Siglo de Oro español y de otras letras inmortales? Muchas preguntas para una respuesta: Rubén Blades no es que sea fan del cómic; es un gran aficionado de estas entregas de colorines con gente voladora y superpoderes.
Para quienes aún lo dudan existe una prueba incontestable: la subasta a la que sometió su colección el panameño en la página Comic Connect. Allí no sólo se despedía de su antigua pasión, mediada en miles de ejemplares históricos, sino que daba unas declaraciones bastante reveladoras hacia una devoción que arrancó en su país natal cuando apenas era un chamaco y que mantuvo en esa Nueva York de la salsa y Spider-man.
Habla el experto
Blades no es la única persona “seria” volcada al mundo de las historietas. El profesor Pedro Pérez del Solar lleva rato impartiendo cursos sobre el tema. Desde su oficina de UTEP se aventura a dar alguna explicación sobre el fenómeno.
“Existe el gusto por las historias de héroes más valientes y fuertes que lo usual, ligado a tradiciones narrativas muy antiguas”, explica este doctor graduado en Princeton.
“También está el sueño de un mundo muy definido de malos y buenos donde el héroe, en quien el lector se proyecta, se encarga de mantener a raya a los malos”.
Pérez del Solar puede considerarse como todo un especialista en materia de viñetas. Su último libro ‘Imágenes del Desencanto. Nueva Historieta Española 1980-1986’ es un sesudo estudio que lo atestigua. Por eso es bastante claro al dividir el área entre la historieta, propiamente dicha, y el comic serio (más representado por la “novela gráfica”).
“El comic adulto europeo adulto de finales de los 60 ya era tomado bastante en serio”, comenta.
“Esto se relacionaba con la capacidad de transmitir contenidos adultos, por lo que desde ‘Peanuts’ hasta ‘Valentina’ de Crepax que rozaba el porno sofisticado. El siguiente momento importante es el de la novela gráfica norteamericana, con ‘Maus’ de Spiegelman, ‘Watchmen’ de Moore y Gibbons, y la nueva generación de autores de los 90, como Dan Clowes, Chris Ware, los hermanos Hernandez y muchos más”.
Palabra de autora
C.S. Pego es un nombre bien conocido en Ciudad Juárez y gran parte de México.
Es la autora de la tira ‘Sardonia y su Perro Chamuco’ de El Diario de Juárez, de la historieta ‘Terrora y Taboo de las Historietas’ de La Jornada, y también de ‘Madame Mactans: Asesina Serial de Asesinos Serials’, aparecida en la revista El Chamuco.
En la actualidad promociona su primera novela gráfica ‘EXILIA: The Invisible Path, Book 1’ (de próxima aparición en español).
Ésta es la entrega inicial de una saga de fantasía y suspenso espiritual, cuyos dibujos originales fueron realizados con técnicas tradicionales, esbozados con tinta negra y coloreados con acuarela y óleo.
“Mi padre me inspiró la pasión hacia la pintura, y mi madre el amor a la literatura clásica”, explica Pego.
“Mi instinto de hacer arte nace de mi instinto de exploración, y la manera en la que lo hago es a través de construir historias. Con ‘Sardonia y Chamuco’ pude investigar sobre la naturaleza del poder; ‘Terrora y Taboo’ fue mi manera de viajar hasta los límites del absurdo; ‘Madame Mactans’ me permite lanzarme a los abismos del miedo, el amor y la muerte, y con ‘Exilia’ exploro mi miedo hacia la locura”.
Pego reconoce que muchos autores insisten en que simplemente hacen comic, y que a otros les agrada el término de novela gráfica porque describe un trabajo mucho más experimental, literario y artístico.
Sin embargo, ella prefiere decantarse por el término “narrativa gráfica”. ¿Por qué?
“Porque muchas de las historias largas que se pueden contar, no necesariamente tienen la estructura literaria de una novela”, afirma. “Hay que considerar que también es posible echar el cuento sin usar palabras, ni dibujos figurativos, utilizando exclusivamente colores y texturas. Una obra así difícilmente se podría considerar un cómic. En ese sentido, también un término más adecuado sería el de “arte secuencial”.
Atraído por Wolverine
“Siempre he tenido gusto por la ciencia ficción”, dice el estudiante chihuahuense Jesús Eduardo Morales.
“Las historias de superhéroes poseen para mí una intriga que tiene que ver con una moderna vía para interpretar los mitos de siempre. Creo que el llamado noveno arte cada vez se aleja más de las críticas que lo degradaban a una expresión menor. Por lo tanto, considero que lo que un día comenzó en mí como un simple entretenimiento ahora me atrae como un medio más para entender a la sociedad. En el comic, sobre todo en el de superhéroes, se decantan los sueños y los miedos masivos”.
Algo de verdad deben tener las palabras de este joven. Jesús Eduardo responde al alias de Lobo. Gran parte de su estampa tiende a trazar paralelismos con las del personaje Wolverine de la saga ‘X Men’ de la casa Marvel: su peinado, algunas chamarras e incluso gestos. Su misma recámara da cuenta de su debilidad, con todas las paredes forradas de raros ejemplares y figuras de acción que ya forman parte de la cultura popular.
“Estimo que así es, que soy un coleccionista”, dice Morales.
“Me he dedicado a la compra de comics, sobre todo de la marca de DC, desde hace unos siete años. A la fecha he de tener más de 400 ejemplares de tiraje regular, y a estos hay que agregarle las ediciones especiales de novelas gráficas. Aunque poseo algunos títulos que ahora resultan difíciles de conseguir, al menos en sus versiones en español, realmente no tengo alguno cuyo valor ahora sea exponencial. Sin embargo nombraría ‘Batman: Sword of Azrael’, un comic de Dennis O’Neil y Joe Quesada, el cual fue mi primer compra a los 6 años y que aún conservo en su primera edición original. Quizás es más valioso en lo personal que por su costo en el mercado”.
La edición paseña
La edición del que se hace en San Diego suele ser noticia internacional. Los medios suelen reseñar las primicias dichas por directores como Peter Jackson con ‘The Hobbit’, Chris Nolan con cualquier entrega de ‘Batman’, pases para ver los primeros minutos de películas de fantasía que están en pleno rodaje o incluso las apariciones inesperadas de vacas sagradas del comic.
El Paso tampoco se queda atrás. Desde hace tres años ha sido testigo de su propio Comic Con, o convención sobre la materia. Allí se han dado cita fanáticos ataviados de sus mejores disfraces (al digno estilo de los protagonistas de la serie ‘The Big Bang Theory’), cazatalentos, personajes del mundo del entretenimiento, coleccionistas y tiendas que exponen sus propias joyas de la corona: raros ejemplares que pueden alcanzar cifras astronómicas en el mercado.
“Nuestro mayor logro está en constatar cómo hemos crecido en tan poco tiempo”, comenta Denise Nuñez, una de las organizadoras del también llamado EP-CON.
“El primer año estuvimos en una pequeña área de un hotel y nos visitaron 1200 personas. Ya para el segundo tuvimos 6 mil. En esta edición rentamos todo el Civic Center, porque esperamos a mucha gente. Vamos a enseñar los artistas de El Paso. También en estos tres días tendremos música, incluso contaremos con actores de ‘Twilight’ y la gente de ‘The Hunger Games’ mostrando vestuarios y un adelanto muy esperado”.
Nuñez enumera los grandes atractivos del evento que organiza, además de la presencia de dibujantes como Arthur Suydam o del actor Eric Roberts, y puntualiza que no es una cita solo para los conocedores de este mundillo.
“Cualquiera puede venir porque habrá mil cosas, como ‘aero dancers’, un ‘skate park’, fiestas de disfraces en bares de la ciudad y competencias de videojuegos como Call of Duty”, asegura.
Aunque a Pérez del Solar le costó conseguir un momento que le interesara del todo, el joven fanático ni lo dudó. “Espero tener la oportunidad de ver a Dave Prowse, aquél encargado de portar la emblemática armadura de Darth Vader en la trilogía original de ‘Star Wars’”, dijo.
(Daniel Centeno
El Diario de El Paso)
Héroe mexicano: hecho en El Paso
Esta ciudad también ha alumbrado sus propios cómics. Creadores locales como Jaime ‘Jimmy’ Portillo decidieron ubicar sus historias en la zona fronteriza.
Su serie ‘Hell Paso: The Story of Dallas Stoudenmire’ se sitúa en las épocas del lejano oeste, y cuenta con el ‘Marshall’ de El Paso como personaje central.
Sin embargo, el paseño más famoso del mundo de las historietas es Jaime Reyes, es un superhéroe del imperio DC Comics.
Este personaje de origen mexicano lleva un dispositivo alienígena en su columna vertebral capaz de hacerlo transformarse en el tercer ‘Blue Beetle’ hasta la fecha.
Como suele suceder, el enmascarado lucha contra el mal para mantener el mundo a raya. En la tele apareció en ‘Smallville’.