Guadalajara— Al menos 17 cadáveres fueron localizados ayer en el kilómetro 38 de la carretera libre que une a Guadalajara con Morelia, en lo que representa el segundo homicidio masivo en Jalisco en lo que va del año.
De acuerdo con el procurador general de Justicia del Estado, Tomás Coronado Olmos, todas las víctimas son hombres y estaban apilados, atados con cadenas y sogas, con los ojos cubiertos con cinta adhesiva color plata, además de presentar varios disparos de arma de fuego.
A su vez, autoridades policiacas de esta entidad informaron que, según los primeros reportes, los restos humanos tenían varios días de evolución cadavérica.
De acuerdo con la versión preliminar de la Procuraduría de Jalisco, los sujetos pudieron haber sido asesinados en Michoacán y luego abandonados en el ejido Modelo, en el municipio de Tizapán el Alto, Jalisco.
“En los límites con otros estados es más probable y más vulnerable hacer una acción y posteriormente dejar a las personas”, declaró Olmos Coronado al término del desfile por los festejos del 202 aniversario de la Independencia de México.
Los peritos del Servicio Médico Forense comenzaron las investigaciones para definir cómo ocurrieron los homicidios.
Los 17 cuerpos aún no están identificados. Agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ) que iniciaron las investigaciones, reportaron que la mayoría de ellos tendría edades que oscilan entre los 30 y 40 años de edad.
Minutos antes de las 11:00 horas, policías de Tizapán el Alto fueron advertidos vía telefónica que en un espacio de terracería, a un costado de la carretera a la altura del kilómetro 38, sujetos armados arrojaron cadáveres desde dos camionetas negras tipo pick up.
En el lugar, los municipales encontraron cuerpos de hombres semidesnudos, apilados, algunos de ellos encadenados y la mayoría con cinta plástica en el rostro. A simple vista, todos con huellas de golpes y una evolución cadavérica de más de 24 horas.
La zona fue acordonada y resguardada por policías federales y elementos del Ejército mexicano.
Personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) trasladó los cuerpos a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) en Guadalajara. Al revisarlos, encontraron que todos fueron severamente golpeados, incluso en algunos hay fracturas expuestas y quemaduras. También casi todos presentan impactos de bala.
Para lograr la identificación de las víctimas, peritos analizarán huellas dactilares y muestras de sangre. Entre tanto, el resultado de las autopsias será informado hoy lunes. De las indagatorias tras el hallazgo, agentes de la procuraduría estatal advirtieron la posibilidad de que los cadáveres correspondan a sujetos privados de su libertad durante la última semana. El lunes pasado, en el municipio de Tizapán el Alto hubo un enfrentamiento entre grupos criminales y policías municipales cuando sujetos armados intentaron secuestrar a una persona; el hecho dejó un saldo dos muertos y dos lesionados.
El jueves pasado fueron aprehendidos en la zona metropolitana de Guadalajara 10 presuntos operadores de Ramiro Pozos González, El Molca, líder de La Resistencia, capturado el miércoles en el Estado de México. Se informó que estos sujetos son investigados por decenas de secuestros y homicidios en Jalisco y se les vincula con la masacre de 18 personas en mayo pasado.
El pasado 25 de agosto presuntos integrantes de la delincuencia organizada efectuaron 22 bloqueos en la entidad para entorpecer una operación militar contra al cártel Jalisco Nueva Generación.