Washington— Las familias americanas cada vez deciden más el sexo de sus hijos, y están eligiendo niñas.
En países como China y la India, por lo regular las parejas se hacen exámenes durante el embarazo para abortar a los fetos de sexo femenino. Pero en Estados Unidos está teniendo lugar un tipo distinto de elección.
Las clínicas de fertilidad están dirigiéndose a madres jóvenes y fértiles desesperadas por tener una hija y se encuentra aumentando el número de mujeres que pagan precios exorbitantes por conseguir una.
La elección del sexo o el logro del “equilibrio familiar” genera actualmente ingresos mínimos por 100 millones de dólares anuales, calculándose que cada año se efectúan entre cuatro mil y seis mil procedimientos. Algunas familias llegan a pagar hasta 40 mil dólares por su nenita, de acuerdo a Slate.com.
Durante el procedimiento, los óvulos de la mujer son cultivados y fecundados con muestras de esperma recolectado por la clínica de fertilidad.
Después de la fecundación y tres días de incubación, el embriólogo emplea un láser para hacer un orificio en la membrana que protege el embrión y entonces saca una de las ocho células.
Tinturas fluorescentes permiten al embriólogo ver los cromosomas y determinar si el embrión porta el par de cromosomas XX, de mayor tamaño, o el más diminuto XY.
Las siete células restantes continuarán desarrollándose con normalidad si el embrión se elige e implanta en el útero del cliente.
Los médicos especializados en fertilidad pronostican que la popularidad del procedimiento continuará disparándose según vayan las parejas sintiéndose más cómodas con la idea de pagar por escoger el sexo del bebé.
Los doctores dicen que el 80 por ciento de los pacientes que eligen el sexo de sus hijos desean niñas.
Lo anterior respalda el estudio que en el 2009 publicó el boletín virtual Reproductive Biomedicine Online, en el cual se descubrió que los estadunidenses anglosajones seleccionan mujeres el 70 por ciento del tiempo.
Mientras tanto, los de ascendencia india o china optan en su mayor parte por niños del sexo masculino. La mayor parte de la evidencia es anecdótica, pues ninguna instancia importante lleva la cuenta de los procedimientos de elección del sexo prenatal.
Pero datos procedentes de Google muestran que “cómo tener una niña” se busca tres veces más que “cómo tener un niño”.
Muchas de las mujeres desesperadas por ser madres de niñas explican que su decisión de recurrir a tecnología para elegir el sexo de su bebé se debía a su anhelo de un lazo afectuoso con otra mujer.
Estados Unidos es uno de los pocos países del mundo que sigue permitiendo legalmente la elección prenatal del sexo.
En Canadá, Gran Bretaña y Australia es ilegal usar por razones que no sean médicas el procedimiento, diseñado a principios de los años 90 para detectar enfermedades vinculadas con los cromosomas en los embriones.