El Paso— En los albores de la década de los 70, cuando el movimiento Chicano tomaba auge en diferentes metrópolis como Los Angeles, Chicago y San Antonio, en las praderas de Nuevo México el joven escritor Rudolfo Anaya pulía los bosquejos de ‘Bless Me, Ultima’, su primer novela que hoy en día llega a las pantallas cinematográficas, teniendo a la ciudad de El Paso como el sitio elegido para su premier a nivel mundial.
A la par de la lucha por los derechos humanos de la comunidad mexicoamericana en las grandes urbes, las artes se abrían paso al detallar la riqueza cultural de los inmigrantes que cruzaban el Río Bravo, y entre Anaya se ha manifestado como uno de los mejores escritores de su generación.
“Rudolfo Anaya es un niño que se crió en Nuevo México, al lado Oeste; nací en el llano, en un lugar llamado Pastura, pero en realidad me crié en Santa Rosa, cerca de la confluencia de Pecos y lo que era la Autopista 66”, dijo el autor que llegó al mundo en 1937, y a pesar de su origen humilde supo desde pequeño la misión que le había dado la vida.
“Cuando comencé a escribir mi primer novela quería escribir de la comunidad, de la gente que conocí”, dijo Anaya, hijo de un trabajador de la construcción que hacía trabajos eventuales de vaquero y de una mujer “que vino del río y de las huertas” (sic).
El escritor apenas rebasaba los 20 años de edad cuando contrajo matrimonio, y tras cumplir con sus labores como maestro de Inglés en escuelas de educación básica y media, y como cabeza de familia, en las noches le robada horas al sueño para darle forma a su novela que se ubica también en la corriente del realismo mágico, tanto por el entorno encantador de la pradera de Nuevo Mexico, como por la identidad de sus habitantes.
“Hay muchas cosas de mi vida en este libro, Antonio (el protagonista) es un niño que estuvo muy cercano de la iglesia católica así como a las enseñanzas de Ultima, una curandera que llegó a vivir con su familia”, sostuvo Anaya sobre su obra en donde la herbolaria, las parteras y los sobadores reflejan una cultura que se ha negado a morir al paso de los años.
“Tenemos una crianza muy espiritual, así me crié yo, en el mundo de gente que nosotros conocimos, con poderes bonitos, extraños, es la crianza que tiene uno, y que nos dieron los antepasados”, afirmó.
El proceso de gestación de ‘Bless Me, Ultima’ tardó 6 años en quedar listo, sobre todo por los diferentes cambios que tuvo el manuscrito, hasta que Anaya tuvo una epifanía que definió su relato.
“Ultima se me apareció una noche y me dijo ‘ponme en la novela’, y fue esa visión la que le dio la fuerza que necesitaba la novela, y de hecho casi todos los personajes que aparecen en toda la historia se me aprontaron en visiones, aparecieron en mi imaginación”, afirmó el autor.
Tras ser rechazada por varias editoriales, ‘Bless Me, Ultima’ fue publicada por Quinto Sol, y desde entonces la obra ha ganado varias distinciones al ser considerado uno de los libros más importantes no tan solo del genero Chicano, sino de la literatura Americana.
“La película me gustó mucho, fue bien hecha, el director y to estuvimos en constante contacta, y ya sea en película o en el libro me gustaría que la gente conociera la historia, así como el trabajo de tantos escritores que tenemos en la comunidad, que tienen cuentos bonitos, espero que Hollywood se interese también en ellos, que sepan que aquí estamos y no nos vamos”, finalizó al autor que no olvida sus orígenes.
‘Bless Me, Ultima’ (2012)
• Director: Carl Franklin
• Cinematografía
Paula Huidobro
• Escrita por: Rudolfo Anaya
(novela), Carl Franklin
(adaptación)
• Protagonistas: Luke
Ganalon, Miriam Colon,
Benito Martinez, Dolores
Heredia, Castulo Guerra,
Joaquín Cosio, et al
• Música original: Mark Killian