Desde ayer, otros 630 niños se alimentan y estudian en la escuela
Guadalupe Félix
El Diario | 03-09-2012 | 21:05
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Con un pozole rojo, medio pan blanco, agua de sabor y crema con plátano, 630 estudiantes de la primaria Ramón López Velarde se integraron al programa de Escuelas de Tiempo Completo.

Desde ayer, los niños reciben clases de inglés, habilidades digitales, manualidades, danza moderna y folklórica, ecología, ciencias naturales, vida saludable, matemáticas constructivas, competencia lectora, actividades recreativas y valores, indicó la directora del plantel, María de Jesús Casio Hernández.

Comentó que los niños que participan en ese programa de extensión de horario permanecen en el plantel tres horas más, es decir, que salen hasta las 16:00 horas.

Debido a que la primaria continuará trabajando en ambos turnos, solamente 12 de los 18 grupos del matutino, participan en el programa de Tiempo Completo.

La docente señaló que la permanencia de los alumnos es voluntaria, pues el proyecto es a largo plazo; se espera que a partir del año 2015 se aplique el programa de horario extendido en todas las escuelas de la localidad.

Javier González Mocken, subsecretario de Educación, Cultura y Deporte en la Zona Norte, indicó que las escuelas de tiempo completo surgieron en esta ciudad desde hace dos años.

En el 2011 tuvo un auge importante porque se logró ofrecer ese servicio en 77 escuelas de educación básica en la localidad, mientras que en el presente año lectivo la cifra aumentará a 85.

Durante su estancia, los pequeños recibirán comida balanceada, harán deporte y tendrán materias de arte y oficios, detalló.

Dijo que el programa se implementa en escuelas marginadas de la localidad, beneficiando actualmente a casi 25 mil estudiantes de preescolar, primaria y secundaria.

Antes de que se inaugurara el horario extendido en la Ramón López Velarde, los niños participaron en los Honores a la Bandera y se ofrecieron cuadros artísticos que promovieron el valor de la esperanza.

Posteriormente se cortó el listón de la cocina escolar y los niños pasaron a lavarse las manos y a degustar su plato de comida.

Mientras sus dos hijos, de segundo y tercer grado, comían ayer en el comedor escolar, Ana Lilia García platicó que para ella es de gran ayuda que sus hijos permanezcan en la escuela hasta las 16:00 horas.

Ella trabaja como operadora de maquiladora en el turno vespertino, de manera que es imposible repasar las clases de sus hijos en casa, sin embargo, ahora tendrá la tranquilidad de que los niños recibirán alimentos calientes a diario y recibirán clases de reforzamiento.

Algunos padres mostraron su inconformidad debido a que tienen más de un hijo y solamente uno de ellos fue aceptado en el horario extendido.