Antananarivo— Los enfrentamientos causados por el robo de cebúes en el sureste de Madagascar experimentaron una escalada que causó cerca de 100 muertos el fin de semana, entre ellos 90 ladrones en dos operaciones punitivas de lugareños hartos de esta situación, según la gendarmería.
Esta masacre ocurrió en una zona alejada del país, en la región de Fort Dauphin, donde es difícil cotejar las informaciones y los balances son contradictorios.
Un total de “67 ladrones murieron y 12 lugareños resultaron heridos” en la noche del viernes al sábado, afirmó el teniente coronel Tahina Rakotomalala, jefe de servicio de las operaciones de la gendarmería nacional.
“Cien cebúes fueron robados y 98 recuperados”, según él.
Las autoridades regionales hablan por su parte de 86 ‘dahalos’ (nombre tradicional dado a los ladrones de ganado) muertos, congratulándose de que “los habitantes hicieron justicia por sí mismos sin ayuda de las fuerzas de seguridad”.
El coronel de gendarmería anunció luego la muerte de otros 23 ‘dahalos’ en la noche del domingo a lunes en el mismo distrito de Fort Dauphin, pero en otra comuna, en Emanombo.
Los ladrones de cebúes previenen por lo regular a los pobladores de que van a atacar, para intimidarlos, pero esta vez los ganaderos se prepararon y les tendieron una emboscada.