Foto: El Diario de El Paso Judy Castleberry
En su primera presentación en la ciudad, la recién designada monitora estatal en el Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD), Judy Castleberry, exhortó ayer a los padres de familia y a la comunidad a confiar en ella y en los empleados que quieren solucionar los problemas que el Distrito ha sufrido en años pasados.
Su declaración, parte de su primera presentación frente a las autoridades del Distrito, respondió a una pregunta sobre las preocupaciones de padres de familia que han reportado dudas sobre la futura inscripción de sus hijos en escuelas pertenecientes a EPISD.
Muchos de esos padres de familia dijeron a este medio que están considerando mover a sus hijos a Canutillo, San Elizario, Ysleta y otros distritos. La razón de esa inquietud es la manipulación en años pasados de la asistencia de estudiantes de menor rendimiento durante la aplicación de exámenes institucionales en la escuela Bowie y otras.
Castleberry se presentó ayer en una audiencia pública con la Mesa Directiva de EPISD luego de que en días pasados la Agencia Educativa de Texas (TEA) dictaminara que su presencia es requerida en la localidad para monitorear los esfuerzos del Distrito en reparar “el sistema que está roto”.
El comentario fue en referencia al escándalo que ha rodeado al ex superintendente Lorenzo García, quien se ha declarado culpable en una Corte Federal de proporcionar material falso y datos fraudulentos sobre calificaciones y proporciones demográficas de sus estudiantes con el fin de inflar evaluaciones académicas federales.
García y cinco “co-conspiradores” manipularon la participación estudiantil en exámenes institucionales para recibir fondos estatales y federales.
“Me enfurece que los niños sean manipulados, ocultos, hechos a un lado... es un enojo muy grande, pero al mismo tiempo tengo una pasión para reparar un sistema que está roto”, dijo Castleberry. “Eso fue lo que me inspiró para aceptar la posición, y va a ser una tarea muy ardua”.
La mujer, quien fungió como monitora en el distrito de Dallas por tres años y medio, dijo tener varias áreas en las que se enfocará, pero destacó que la seguridad en exámenes será una de sus prioridades.
Aseguró que aunque no estará físicamente todos los días en el distrito, espera tener comunicación diaria con sus empleados y realizar entrevistas exhaustivas y continuas para asegurarse de que las recomendaciones de la TEA sean acatadas.
En relación a la investigación por corrupción en contra de García y los demás implicados, mismos que a la fecha no han sido identificados oficialmente, Castleberry dijo que el caso sí es de su preocupación pero no forma parte de sus labores designadas.
Tras una breve sesión de preguntas y respuestas con los medios locales, la mujer se retiró para ingresar a la reunión ejecutiva a puerta cerrada de la junta directiva. (Francisco Alarcón/El Diario de El Paso)