San José— El megajuicio que enfrenta a Apple y a Samsung en Estados Unidos pasó ayer a examen del jurado, preparando el escenario para un veredicto que podría tener enormes implicaciones para el pujante mercado de los teléfonos inteligentes y las tabletas.
La jueza de distrito estadounidense Lucy Koh comenzó a leer ayer las instrucciones al jurado de nueve miembros en un tribunal federal de San José, California, mientras abogados de los dos gigantes de la tecnología preparan los argumentos de cierre.
El jurado tiene previsto comenzar a deliberar sobre el caso este miércoles. Para ello tendrá que estudiar minuciosamente un complejo informe de 20 páginas, con cientos de alegaciones, de que Samsung violó patentes y marcas registradas de Apple.
Una decisión de Koh sobre las instrucciones al jurado niveló el campo de juego a favor de Samsung.
Apple, que acusa a la empresa surcoreana de copiar su teléfono inteligente iPhone y su tableta iPad, reclama una indemnización por daños de hasta 2 mil 750 millones de dólares y una orden judicial que podría dejar fuera del mercado estadounidense a algunos productos de Samsung.
Incluso un retraso en las ventas podría poner en peligro la posición de Samsung en el mercado de Estados Unidos, donde actualmente encabeza las ventas de teléfonos inteligentes.