Amenazan al euro España, Grecia y el Banco Central
Tomada de The Wall Street Journal | 21-08-2012 | 22:49
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New Hampshire— El euro está sentado en un banco de tres patas que podrían romperse en cualquier momento.

Por un lado, el déficit de Grecia se está agravando más rápidamente de lo esperado y Atenas está una vez más buscando una prórroga para sus recortes presupuestarios.

Por otro, España aún está trabada en un impasse con el Banco Central Europeo (BCE), con la esperanza de que la demora de un pedido formal de rescate permitirá al país evitar cualquier nueva y onerosa medida de austeridad.

Y la tercera pata es el propio BCE, con su propuesta de comprar bonos de los Gobiernos para ayudar a limitar los costos de financiamiento de las naciones deudoras más débiles de la Zona Euro.

Aunque la canciller alemana Angela Merkel ha expresado en principio su respaldo a la propuesta del BCE, la implementación real del plan parece enfrentar dificultades prácticas y políticas.

Según un informe publicado por el diario Der Spiegel el fin de semana, el BCE esencialmente ofrecería comprar bonos gubernamentales para evitar que los rendimientos superen cierto nivel.

No está claro qué nivel de rendimientos se elegiría ni tampoco el tamaño de la compra de bonos por parte del BCE. Tampoco se tiene certeza sobre la legalidad del plan, dado que el mandato del BCE no se extiende a la monetización de la deuda, es decir, la compra de bonos del Gobierno.

Que Merkel verdaderamente respalde un plan que permita al Banco Central comenzar a imprimir dinero, a costa del debilitamiento de la posición monetaria de la propia Alemania, aún está por verse.

En tanto, Grecia ha vuelto a ser una gran amenaza para la supervivencia del euro, con informes que señalan que la brecha de financiamiento del país para los próximos dos años se ha ampliado hasta 14 mil millones de euros, incluso más que los 11 mil 500 millones de euros que se esperaba.

Y luego está España, probablemente la pata más crucial en el asiento del euro, debido a que si se quiebra es muy probable que la moneda única se estrelle también.