Distrito Federal— De los 9.5 millones de toneladas de residuos peligrosos que cada año se generan en el país sólo 10 por ciento son tratados adecuadamente debido a la falta de centros de confinamiento, el 90 por ciento restante se tira a cielo abierto o en minas abandonadas sin control, advierten participantes del sector.
En México, según el INEGI, existen 141 empresas que están autorizadas para manejar residuos peligrosos en modalidades como transporte y acopio, sin embargo, sólo operan dos centros de confinamiento o disposición final, lo que ha provocado que buena parte de estos residuos no sean tratados adecuadamente.
Los residuos peligrosos que se generan en el País se clasifican en cinco rubros: corrosivos, reactivos, explosivos, tóxicos, inflamables y biológicos infecciosos, conocidos como CRETIB, y los dos centros de disposición final para estos materiales son operados por las empresas RIMSA y CIMARI, que operan en Nuevo León y Coahuila, respectivamente.
De acuerdo con empresas del sector, en México hay cinco formas de procesar residuos peligrosos.