Preparan demandas vs fabricantes de alimentos
New York Times | 18-08-2012 | 22:27
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Washington— Hace una década el abogado Don Barrett ganó cientos de millones de dólares tras demandar a grandes compañías tabaqueras y lograr acuerdos extrajudiciales récord con R. J. Reynolds, Philip Morris y otros fabricantes de cigarrillos. También Walter Umphrey, Dewitt M. Lovelace y Stuart y Carol Nelkin recibieron fuertes sumas.

A partir de entonces, los abogados han estado buscando cheques grandes en los negocios, anotándose más victorias modestas demandando a compañías automovilísticas, farmacéuticas, casas de bolsa y aseguradoras. Ahora, ya localizaron su próximo objetivo: fabricantes de alimentos.

Más de 12 abogados que arremetieron contra tabaqueras interpusieron 25 casos contra empresas de la industria alimentaria como ConAgra Foods, PepsiCo, Heinz, General Mills y Chobani que llenan despensas y refrigeradores alrededor de Estados Unidos.

En las querellas, presentadas durante los últimos cuatro meses, se aduce que los fabricantes de comida están engañando a los consumidores y violando regulaciones federales al etiquetar mal los productos e ingredientes. Si bien se suman a una ola de litigios registrados en los últimos años contra dicha industria, el grupo de abogados tabacaleros están actuando enérgicamente. Están solicitando a un tribunal federal californiano que suspenda las ventas del spray para cocinar Pam de ConAgra, los productos de chocolate Swiss Miss y varias salsas de tomate Hunt’s.

“Es un delito —y eso hace que venderlo sea delito”, dijo Barrett, refiriéndose a lo que asegura es información engañosa en las etiquetas de los productos. “Eso significa que estos productos deben ser retirados de los anaqueles”.

Las compañías alimentarias alegan que las demandas no tienen base, calificándolas como un ejemplo más de litigios fuera de control y motivados en gran parte por las aspiraciones financieras de los abogados.

Barret señaló que su grupo podría pedir pago de daños y perjuicios equivalentes a cuatro años de ventas de los productos con etiquetas engañosas —lo cual podía ascender a muchos billones de dólares.

“Resulta difícil tomar en serio algunos de dichos alegatos, por ejemplo, que un consumidor fue engañado para que creyera que una crema de chocolate con avellana para pan era saludable para los niños”, dijo Kristen E. Polovoy, abogada de la industria en Montgomery McCracken, refiriéndose a la querella que dos madres fincaron contra el fabricante de Nutella. “Creo que los juzgados están empezando a estudiar la inverosimilitud de algunas de estas demandas”.

Aunque están cuestionándose los motivos de los abogados, no son los únicos que andan tras la industria alimentaria.

En semanas recientes, el Centro para la Ciencia y el Interés Público interpuso dos demandas contra General MIlls y McNeil Nutritionals por las aseveraciones de éstos en los productos Nature Valley y Splenda Essentials, advirtiendo a Welch’s que podría demandar a menos que la compañía cambiara la redacción en sus jugos y botanas de fruta.

La Comisión Federal de Comercio logró acuerdos extrajudiciales con empresas como Dannon y Pon Wonderful por las aserciones acerca de los beneficios de sus productos para la salud. PepsiCo y Coca-Cola afrontan docenas de demandas en torno a las afirmaciones de que sus productos de jugo de naranja son “100 por ciento naturales”.

La nueva serie de litigios argumenta que las compañías alimentarias está quebrantando reglas específicas relativas a ingredientes e información en etiquetas.

“Si uno va a ponerle azúcar al yogurt, ¿por qué no nada más decir que es azúcar?”, dijo un abogado colaborador de Barrett, refiriéndose al “jugo evaporado de caña” mencionado por el fabricante Chobani.