Baja población carcelaria a nivel del 2008
Associated Press | 13-08-2012 | 00:28
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Austin — La tasa de encarcelamiento en Texas ha tenido su baja más prominente desde el 2008, cayendo al cuarto lugar en general entre los 50 estados. Quedando dos posiciones abajo tras haber estado en el segundo lugar a nivel nacional apenas hace dos años.

Exactamente que fue lo que causó el declive aún no está claro —pero algunos expertos dicen que la creciente confianza del estado en programas de rehabilitación ha sido la clave.

El Austin American Statesman reportó ayer que el mes pasado, el sistema penitenciario de Texas registró su más bajo conteo poblacional desde el 2008, inclusive cuando la población estatal en general está a la alza. Alrededor de 154 mil prisioneros se encuentran tras las rejas en 111 prisiones estatales este año, con una baja de unos 2,500 desde el 2011.

Texas no es el único estado que ha experimentado un declive.

“Es real, está sucediendo, no solamente en Texas, pero a lo largo de todo el país”, dijo Tony Fabelo, un consultor de justicia penal de Austin, al Statesman.

Mientras los expertos dicen que un descenso en las tasas delictivas, cambios en la demografía y una población estatal que está envejeciendo, son factores que en combinación han hecho que haya menos reos, los jueces en Texas también han estado sentenciando a los delincuentes, con más frecuencia, a tratamientos alternativos y programas de rehabilitación, los cuales han probado ser más efectivos y al mismo tiempo menos costosos, según reportó el periódico.

Los cambios son parte de las reformas que comenzaron en el 2007, las cuales han sido en gran parte criticadas por los republicanos conservadores, como una manera de reducir los gastos del gobierno. Dichas reformas incluyen el establecimiento de cortes “especializadas” en Austin, Dallas, Houston y en otros lugares donde programas de tratamiento hechos a la medida para delincuentes involucrados en narcotráfico, conductores ebrios, veteranos y prostitutas, son implementados, muchas veces sin que sea necesario que tales acusados lleguen a pisar una prisión.

Aunado a tal fenómeno, según reporta el Statesman, los oficiales de libertad condicional ahora cuentan con un mejor registro de sus cargos utilizando tecnología de monitoreo electrónico, y los programas de tratamiento en prisión se han expandido lo suficiente en los últimos cinco años para asegurarse que un quinto de los reos a nivel estatal puedan ser partícipes de los mismos, los programas de libertad condicional comunitarios han ayudado a reducir las tasas de reincidencia entre los delincuentes que no recurren a la violencia.

Mientras tanto, Texas ha cerrado la mitad de las celdas del sistema judicial juvenil del estado y en su lugar a optado por utilizar más programas correccionales comunitarios y así mantener a los jóvenes más cerca de casa para su rehabilitación y tratamiento, según reportó el periódico.

Marc Levin, director del Centro para la Justicia Efectiva en Austin, dijo al periódico que “Para la mayoría de los delincuentes que no son violentos, las iniciativas comunitarias son menos costosas y tienen mejores resultados”.

Cuando el Legislativo estatal vuelva a ser convocado en enero, podría haber más reformas —incluyendo propuestas para cambiar las sentencias de narcotráfico y ofrecer más tratamientos en lugar de tiempo en prisión, y un esfuerzo para financiar una ley aprobada en el 2011 que permite a los condados a lo largo del estado reducir sus gastos en delincuentes que son enviados a prisiones estatales a cambio de incrementar el apoyo del estado a programas correccionales locales, según reporta el Statesman.

En Texas, el costo por encarcelar a un convicto alcanza los 18 mil dólares al año, eso sin contar los gastos médicos. Pero los logros alcanzados en estos últimos meses podrían no durar. El periódico cita un reporte de junio del Consejo de Presupuesto del Legislativo, el cual predice que la población en las prisiones del estado seguirá a la baja hasta el 2014, luego tendrá un nuevo incremento.