Santa Fe, NM— Nadie niega la parte más triste e inspiradora de la historia.
El agente de la Policía fuera de servicio Kevin Schultz saltó hacia el Río Grande y evitó que un chico de 12 años se ahogara.
La valentía de Schultz le costó su propia vida. El agente ayudó al muchacho a llegar a la orilla del río, y luego sufrió un colapso bocabajo en una parte poco profunda.
La lucha sobre si la viuda de Schultz, Cheryl, tiene derecho o no a recibir una compensación por su muerte sigue presente en el sistema legal de Nuevo México.
La señora Schultz ha perdido dos episodios, pero este miércoles su caso será oído por la Corte Suprema de Nuevo México.
Representantes de la agencia y de la compañía de seguros escribieron en su informe a la Corte Suprema que el valor del agente Schultz, pese a ser admirable, no debe considerarse como factor en este caso.