Albuquerque— De cualquier forma, está aumentando el problema de las drogas en Nuevo México.
En el mes de noviembre, cuando los Centros de Control de Enfermedades anunciaron que el índice de muertes causadas por medicamentos de prescripción alcanzó una proporción de epidemia a nivel nacional, Nuevo México se encontraba encabezando la lista.
El periódico The Albuquerque Journal reportó que el uso de drogas entre adolescentes en Nuevo México -heroína, metanfetaminas y cocaína- ha duplicado y triplicado el promedio nacional, dependiendo de las drogas.
El Departamento de Salud estima que existen 25 mil adictos que usan agujas hipodérmicas en el estado.
Las estadísticas del Departamento de Justicia muestran que más de la mitad de los internos de las prisiones estatales y cárceles locales de Nuevo México son arrestados por delitos relacionados con las drogas.
La mortal relación que hay entre el Estado y las drogas se ha alimentado por el precio, la pureza y la disponibilidad.
Justamente, los bajos precios y la pureza quedaron de manifiesto el año pasado durante un operativo encubierto que condujo a los arrestos de 11 consumidores/distribuidores en un área que está cerca de una preparatoria de Albuquerque.
Agentes encubiertos compraron unos gramos de heroína en 100 dólares, el mismo precio que tenía en 1977.
La pureza de la heroína que compraron los agentes fue tres o cuatro veces el nivel de pureza que tenía la heroína que se vendía hace 10 años.
La droga resultó ser más barata en las calles que lo que cuestan los opiáceos contra el dolor que son prescritos por médicos.
“Actualmente, lo que es impactante es la aterradora disponibilidad de la heroína y los medicamentos contra el dolor”, comentó Joseph Riggs, abogado que ha representado a criminales durante más de 30 años, incluyendo a muchos adictos a las drogas.
“Es un problema que hay en toda la comunidad y ya no está confinado a barrios específicos”.
El sentido común puede provocar que el público crea que esta epidemia sólo afecta a los adolescentes o a los que tienen veintitantos años.
Aunque las sobredosis de heroína y medicamentos de prescripción provocan la muerte de jóvenes y adolescentes que abusan de las drogas no son la causa de que Nuevo México aparezca en la tabla de posiciones nacional en cuanto a muertes por sobredosis.
Fuera de las 2 mil 200 muertes inducidas por drogas del 2005 al 2009, más de 1 mil 900 fueron hombres y mujeres que tenían 25 años o más edad.
Sin embargo, algunos pasos que se han dado para luchar contra el abuso están dando algunos resultados a nivel estatal y local.
La cifra de muertes por sobredosis fue más baja en todo el Estado en el 2009 y 2010 y menor a los 500 que hubo en el 2008, 466 en el 2009 y 477 en el 2010.
El Consejo Estatal Farmacéutico votó en el mes de junio para que se incrementara el monitoreo de medicamentos opiáceos contra el dolor.
De manera voluntaria, el Consejo Médico Estatal está elaborando directrices sobre la prescripción de medicamentos opiáceos que son obligatorios para los médicos y otras personas.
Los padres de los adolescentes que han muerto de sobredosis de droga o que están luchando contra la adicción se han reunido para educar a otros padres e impulsar programas y reformas --- muy parecido a lo que hizo hace décadas la organización Madres Contra Conductores Ebrios para luchar contra ese problema que tiene el Estado.
“No necesito hablar en un gimnasio lleno de chicos”, comentó Keith Brown, asistente del agente especial a cargo de la Agencia Anti-Drogas en Albuquerque.
“Lo que necesito hacer es hablar en un gimnasio lleno de padres de familia. A ellos son los que tenemos que educar”. (Associated Press)