Por tabúes familiares, vergüenza y hasta conseguir mejores precios, no obstante los peligros que conlleva para su salud, un creciente número de adolescentes paseñas cruzan a Juárez para comprar un medicamento de uso gastrointestinal pero de moda como abortivo: el Cytotec.
Pese a que aquí puede ser recetado por clínicas donde se practican abortos, siempre y cuando el embarazo no exceda los 3 meses, la compra de la fórmula en la vecina ciudad incluso se ha duplicado.
“Hace como un año la venta del Cytotec se duplicó. Desde el 2011 y todavía todo este año las ventas se levantaron al doble o más”, dijo a este medio el encargado de una farmacia Benavides en Ciudad Juárez.
“Casi todas las que lo compran son chavitas de los 19 ó 20 años. De hecho el precio acaba de aumentar a 2 mil 200 pesos, me imagino que por tanta demanda”, agregó.
La médico general Silvia Villa-nueva, quien atiende a un gran número de paseñas en Ciudad Juárez, asegura que muchas jóvenes acuden a su consultorio en busca de la receta que, creen, las salvará del regaño de sus padres.
“La mayoría son jovencitas que escucharon o investigaron en Internet de la existencia de la pastilla y quieren que se las recete, pero no me voy a arriesgar”, comenta.
“Conozco muchos lugares que no piden receta”, dice el encargado de Benavides. “En esas farmacias se vende todavía más caro porque no les piden recetas, pero yo siempre la pido. No me arriesgo”, agrega.
De acuerdo a los entrevistados, el fenómeno tiene varias aristas: por un lado, muchas adolescentes paseñas y obvio, también juarenses, por tabúes familiares e incluso vergüenza sienten pena de hablar con sus padres y confesar que están embarazadas.
El precio del Cytotec en Estados Unidos es otro factor: una caja con 28 píldoras de 200 miligramos cada una llega a costar cerca de 250 dólares, más la consulta de un ginecólogo, que oscila entre 100 y 200 dólares.
A lo anterior se agrega una muy posible segunda consulta para evaluar la salud de la adolescente, una vez que consumió el medicamento, lo que arroja alrededor de 500 dólares.
El costo puede ser aún mayor de surgir complicaciones como practicar un legrado. De hecho, se dan casos de mujeres que compran Cytotec clandestinamente en Juárez y su salud se agrava por los residuos que deja un aborto.
El Centro de Servicios Reproductivos de El Paso ofrece a las mujeres con menos de tres meses de embarazo la opción del aborto recetando Cytotec, sin embargo son muchas las paseñas, en su mayoría hispanas, que prefieren irse a lo ‘barato’.
De acuerdo a la OMS, si se utiliza como método del aborto, la dosis de Cytotec debe ser de cuatro tabletas (800 miligramos) cada tres horas por un total de tres dosis o 12 tabletas.
Sin embargo, muchas adolescentes desconocen lo anterior y usan sin ningún control la píldora Cytotec (Misoprostol), creada originalmente para combatir las úlceras gastrointestinales.
A pesar de la propuesta de la clínica reproductiva local, un gran número de jóvenes optan por encontrar la pastilla en Ciudad Juárez, donde las regulaciones en las farmacias son bajas o a veces inexistentes y el riesgo para ellas puede incluso ser de muerte.
Así, la demanda del Cytotec o de su genérico Cyrux, en Ciudad Juárez, incluso se ha duplicado.
“Me lo piden unas tres veces a la semana”, dice el encargado entrevistado de la Farmacia Benavides de Juárez.
Afirma que también el genérico Cyrux ha aumentado sus ventas “incluso más que el Cytotec” por el bajo precio de 990 pesos mexicanos.
“Cuando vienen aquí les ofrezco también el Cyrux, porque muchas jóvenes no tienen dinero para comprar el Cytotec. Pero tienen que traer receta, siempre la pido”, comenta.
La médico general Silvia Villanueva advierte que el riesgo de usar el medicamento sin ningún control también lo es para el médico, quien legalmente podría quedar evidenciado ante una complicación, pero sobretodo para las jóvenes, que dice, “pueden llegar hasta la muerte”.
“La mayoría de los médicos no lo hacemos, porque es un riesgo también para nosotros porque hasta pueden morir si no tienen observación o no se les hace un legrado, que obviamente no se lo hacen”, explica.
Una situación sin control
El incremento y abuso del Cytotec en las farmacias mexicanas muestra una tendencia a la par de las estadísticas locales de embarazos no deseados en adolescentes.
En Texas, cada 10 minutos una adolescente queda embarazada, colocando al estado en el tercero del país en ese renglón.
En El Paso, la incidencia es aún mayor: se dan hasta 80 nacimientos por cada mil adolescentes, de acuerdo con el Departamento de Salud, basado en el informe Política Estratégica de Salud Regional.
Michelle Fournier, supervisora del programa Enfócate El Paso, del Departamento de Salubridad, cree que la principal razón de esta situación aquí es de índole socio-cultural.
“Los padres no hablan con sus hijos sobre el sexo ni la prevención de embarazos no deseados o no saben cómo hacerlo”, dice.
Otro de los motivos es que las mesas directivas de los distritos escolares “no permiten la discusión de control natal o planificación familiar en las escuelas (a causa de la cultura y religión”, dice el informe de Política Estratégica de Salud Regional, elaborado por la Fundación de Salud Paso del Norte y la Ciudad de El Paso.
Actualmente el Condado de El Paso ocupa el lugar número 48 en práctica de abortos de los 254 Condados de Texas. De ellos, 161 se registraron solo en 2010, una cifra que ha ido en aumento desde 2007 cuando se registraron 139, de acuerdo a una investigación de la Universidad de Texas en Dallas, realizada por el Doctor Robert Johnston.
La misma fuente muestra que un 13.9 por ciento de las mujeres embarazadas aquí en 2010 se realizaron un aborto. Esto es, los que se tienen registrados.
“Aborté en un motel en Juárez”
Rocío, una joven de 25 años, residente de El Paso y de quien su nombre fue modificado para ocultar su identidad, cuenta que a sus 18 años abortó en un motel en Ciudad Juárez utilizando ‘Cytotec’.
“Una amiga me dijo de las pastillas, pero me dijo que nada más en Juárez las podía comprar. Fuimos, ella, el que era mi novio, y yo a una farmacia bien temprano, como a las 8 de la mañana y compramos una cajita (de Cytotec) y no me pidieron receta ni nada”, relata.
Al preguntarle que quién le dio las indicaciones de uso para el aborto, Rocío responde entre risas: “El Internet”.
“Una página decía que me aplicara cuatro cada tres horas, tres veces. Nos fuimos a un motel y le dije a mi amiga que me las…pusiera, porque son de aplicación vaginal. Y ellos me estuvieron cuidando hasta que pasaron las nueve horas. Gracias a Dios no tuve ninguna complicación…y pues lo demás ya te lo sabes, lo del aborto”, dice evitando detallar el proceso de la inducción del producto.
Rocío platica que entonces no estaba lista para tener un hijo, y que sus padres “la hubieran matado” de enterarse. Ahora la joven de 25 años está embarazada nuevamente de un barón que afirma será una reconciliación con su conciencia “por aquello que hice”.
Cytotec (Misoprostol)
El Cytotec, creado por la firma Pfizer salió al mercado mexicano en 1985 utilizado principalmente para prevención de úlceras. En Estados Unidos requiere de prescripción médica y a pesar de no contar con prescripción para abortos, las clínicas en el país la utilizan para producir un “aborto médico”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el uso de Mioprostol puede ser altamente efectivo como método del aborto si se provee al paciente con la dosis correcta durante las primeras 9 semanas de gestación.
El paquete contiene 28 píldoras, cada una con 200 microgramos y la información proporcionada no incluye instrucciones para realizar el aborto. De acuerdo a la OMS, si se utiliza como método del aborto, la dosis debe ser de cuatro tabletas (800 miligramos) cada tres horas por un total de tres dosis o 12 tabletas.
Cuesta unos 134 dolares en Estados Unidos