J. Carrasco/J. Esquivel
Proceso | 11-08-2012 | 23:38
Distrito Federal— Ante lo difícil que ha sido atrapar a Joaquín “El Chapo” Guzmán, el Gobierno estadounidense tiene listo un plan para capturar a este narcotraficante, el más conocido jefe del Cártel de Sinaloa, en una operación similar a la llevada a cabo en Paquistán el año pasado para dar con Osama bin Laden, líder de al-Qaida.
Fuentes militares en México y Estados Unidos confirman la existencia del plan, que fue elaborado por el Pentágono hace varios meses y ahora se encuentra detenido porque está diseñado para ser ejecutado sólo por estadounidenses, idea que no es vista con agrado por sus contrapartes mexicanas.
El plan incluso ya fue presentado a Felipe Calderón, quien lo promovió entre las Fuerzas Armadas. Y aunque ya hubo un rechazo tajante de parte del Ejército y la Marina de México, Washington no lo ha desechado y se lo propondrá al próximo presidente.
El plan existe a partir de una orden del Departamento de Defensa y el Comando Norte lo tiene considerado como una misión prioritaria, dijo una fuente de alta jerarquía del Ejército mexicano de la que por mutuo acuerdo se conserva el anonimato. La pretensión del Pentágono obedece a los constantes “intentos frustrados” del Gobierno mexicano de detener a Guzmán Loera desde que escapó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, en enero de 2001, durante el sexenio de Vicente Fox.
La información precisa para capturar al capo ha sido proporcionada por agencias estadunidenses, principalmente la encargada de la lucha antidrogas, la DEA, por lo que cada “intento fallido” del Gobierno mexicano ha irritado a Washington.
Para México la eventual intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para hacerse cargo de la detención de "El Chapo" es “un asunto muy riesgoso”, porque además de una clara violación a la Constitución provocaría problemas de toda índole, añadió el funcionario militar.
La operación propuesta está pormenorizada en el Plan de Seguridad de Apoyo a México, diseñado por estrategas militares de las fuerzas especiales del Departamento de Defensa de Estados Unidos, el Pentágono.
La ejecución del operativo estaría a cargo de la principal fuerza especial de Estados Unidos, el Navy SEAL (acrónimo de las palabras sea, air, land), formado por comandos de la Marina entrenados para acciones clandestinas en territorio enemigo sea por mar, aire o tierra.
La operación sería una copia de la que el Pentágono ejecutó en secreto en Paquistán para “capturar o eliminar” a Bin Laden, quien finalmente fue muerto en su escondite en mayo de 2011.
A partir de esa experiencia los mandos del Pentágono le explicaron a Calderón la propuesta para detener a "El Chapo", en lo que se definió como una operación “sencilla, rápida y quirúrgica”.
En la sierra de Sinaloa, donde Guzmán Loera entra y sale a placer, la captura requeriría tres equipos especiales de SEAL con el apoyo de tres aviones de alta tecnología digital operados a control remoto y armados con misiles, según el plan. Las fuerzas especiales se desplazarían por Sinaloa o Durango en helicópteros artillados. Al llegar al objetivo dos de los equipos actuarían en tierra y otro se quedaría en el aire, con respaldo de los aviones no tripulados, para prevenir cualquier represalia del grupo delictivo.
En 10 o 15 minutos los dos equipos de asalto atraparían al objetivo y, según la propuesta operativa, en caso de encontrar resistencia lo eliminarían en el acto, al igual que a toda su guardia.
El operativo contra "El Chapo" estaría observado y dirigido “en tiempo real” desde las oficinas centrales del Pentágono, del Comando Norte e incluso desde las oficinas del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
En el plan no caben militares mexicanos, ni del Ejército ni de la Marina. Sólo entrarían uniformados mexicanos para presentar los resultados.
Según el mando militar consultado por Proceso es claro que Estados Unidos tiene capacidad para capturar a "El Chapo" en México, aunque para simular la participación mexicana los estadunidenses tendrían que disfrazarse con uniformes de alguna corporación nacional, como la Policía Federal.
Para el Comando Norte, creado en 2002 por el Pentágono después de los ataques de Al Qaeda con el propósito de realizar operaciones “delicadas” para “la seguridad de Canadá, Estados Unidos y México”, la captura de "El Chapo" está considerada como una misión.
Washington equipara a los cárteles de la droga mexicanos con terroristas y por consiguiente los considera una amenaza a su seguridad nacional. En consecuencia, el Comando Norte asume como su obligación actuar contra los narcotraficantes, añade el jefe militar.
De acuerdo con la información obtenida en Washington, Calderón aceptó la propuesta estadunidense, pero cuando el Pentágono explicó que la operación tendría que ser llevada a cabo exclusivamente por las fuerzas militares de Estados Unidos, la misma fue rechazada por las secretarías de la Defensa Nacional y la de Marina, pese a que ésta, a diferencia del Ejército, ha favorecido más la relación con su contraparte estadunidense.
El titular del Ejecutivo intentó convencer a los jefes militares mexicanos, mientras que a los representantes del Pentágono les dijo que tendría que analizarlo y “después” les daría la respuesta.
En su desesperación argumentó que sería un operativo secreto y rápido “que se podía arreglar” para no exponer al Pentágono, con la salida inmediata de los seals, pero el rechazo del Ejército y la Marina fue contundente. Sus argumentos fueron la prohibición constitucional y la defensa de la soberanía ante la presencia de tropas extranjeras.
Después de la reunión con los mandos del Ejército y la Marina, Calderón terminó por darle la negativa al Pentágono a menos de que participaran soldados o marinos mexicanos.
En esas condiciones el Departamento de Defensa estadunidense dejó en claro que el operativo era inconcebible. Pero entre los militares consultados existe la certeza de que el gobierno de Estados Unidos “insistirá ante el próximo presidente de México”.
Para evitar sorpresas las Fuerzas Armadas mexicanas iniciaron una campaña entre las autoridades civiles para advertir de los riesgos que implicaría una operación encubierta extranjera para atrapar o matar a "El Chapo".
Expertos en invasiones
En efecto Obama emitió el 24 de julio del año pasado un decreto ejecutivo para bloquear en Estados Unidos las propiedades de cuatro organizaciones delictivas trasnacionales: Los Hermanos del Círculo o La Familia de los Once –que opera en la antigua Unión Soviética, Medio Oriente, África y América Latina–, La Camorra de Italia; la Yakuza japonesa y Los Zetas.
Después de la ejecución de Bin Laden, "El Chapo" se convirtió para Estados Unidos en el hombre más buscado del mundo. Tanto la DEA como el FBI lo tienen como su principal objetivo en el extranjero.
La operación propuesta por el Pentágono para detener a "El Chapo" en territorio mexicano ha estado acompañada de una serie de detenciones de sus socios, colaboradores y familiares en México, Colombia, Estados Unidos y, la semana pasada, en Belice.
Estados Unidos, además, tiene en su lista mundial de cabecillas del narcotráfico a dos hijos y a la primera esposa de "El Chapo", por lo que existe una orden para que se les congelen los bienes o cuentas que tengan en ese país. Se trata de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, "El Chapito"; Ovidio Guzmán López y María o Alejandrina Salazar Hernández.
La DEA también busca a José Alfredo Guzmán Salazar, a quien la Marina dio por detenido en junio pasado aunque de inmediato la PGR negó que se tratara del hijo del jefe del Cártel de Sinaloa.
En el juicio que se sigue contra éste en una Corte federal en Chicago, el Gobierno estadunidense busca decomisar al menos mil 374 millones de dólares que, según dice, ha obtenido la organización criminal en los últimos siete años, luego de la fuga de "El Chapo" del penal de Puente Grande. (J. Carrasco/Jesquivel/Agencia Reforma)