El primero de julio de este año entró en vigor una nueva disposición legal que regula y vigila a todos los albergues y centros de rehabilitación de adicciones, la cual contempla nuevos criterios para poder abrir y operar un establecimiento de este tipo.
Éstos serán regulados por un comité especial que lo conforman el DIF estatal y municipal, la Fiscalía General, Protección Civil, la Secretaría de Salud a través de la Coespris, según se publicó en el Diario Oficial del Estado.
Para tener vigilancia permanente de los centros de rehabilitación y albergues, se está primero haciendo un padrón en el estado, informó Héctor Villalobos, vocero del DIF estatal, quien comenta que se está censando para tener el registro vigente de todos los albergues y centros de rehabilitación que hay en el estado, el cual permitirá la vigilancia permanente que ya arrojó los primeros dos cierres de centros de rehabilitación para menores, uno en Villa Matamoros y otro en la capital del estado.
Las obligaciones de los establecimientos son contar con asesoría profesional en materia médica, jurídica, sicológica y de trabajo social, enviar a los niños a la escuela, contar con suficiente personal, capacitado e instalaciones adecuadas.
En caso de incumplimiento de cualquiera de estas disposiciones, se sancionará primero con amonestación por escrito, y de no corregir las fallas, le sigue la suspensión temporal o definitiva dependiendo de la gravedad de cada caso.
Los nuevos lineamientos para la operación y vigilancia de los establecimientos que presten servicios de asistencia social en el estado de Chihuahua, se dividen en: inspección y vigilancia, obligaciones de los establecimientos, certificación por calidad, instalaciones, seguridad, personal capacitado y suficiente, población de acuerdo a la capacidad de cada lugar, situación jurídica de los menores, educación y sanciones.