Albuquerque, NM– La empresa Kinesio Holding Co., que tiene su base en Albuquerque nunca le ha pagado a un atleta para que use su cinta elástica terapéutica. No tiene necesidad de hacerlo.
Serena Williams, David Beckham y Rory McIlroy son unos cuantos de los profesionales que han sido vistos usando el producto del pionero quiropráctico y director de la empresa, Kenzo Kase, nativo de Tokio quien divide su tiempo entre Japón y Albuquerque.
En las próximas semanas, a esos atletas se les unirán otros más.
Kinesio donó más de 6 mil pies de su cinta elástica Kinesio Tex Gold y 300 piezas previamente recortadas al Comité Olímpico de Estados Unidos para su competencia en Londres.
El mismo Kase saldrá el próximo martes a Londres con un pequeño equipo de profesionales de la cinta Kinesio.
Ellos tendrán acceso a los centros de entrenamiento de los equipos en donde pretenden contactar al personal médico y de entrenamiento. Kase comentó que no estaba convencido de donar el producto.
“Si es buena, úsenla. Cómprenla”.
Sin embargo, Kinesio también donó cintas elásticas en el 2008 y fueron esas Olimpíadas las que ayudaron a que este producto que tiene décadas de antigüedad llegara a todos los estadounidenses.
El conducto fue una rubia alta y escultural con un breve traje de baño y una medalla de oro olímpica: la jugadora de voleibol de playa estadounidense Kerri Walsh, quien compitió en Beijing con una llamativa franja negra de cinta Kinesio en su hombro.
El hombro que Walsh tenía cubierto con la cinta provocó un titular en el periódico The New York Times que decía “Una estrafalaria cinta atlética acapara la atención olímpica”.
“Fue algo perfecto”, comentó Adam Halpern, encargado de educación en la clínica Kinesio.
Las Olimpiadas del 2008 aumentaron el reconocimiento y la popularidad del produto.
Aunque el mercado de la empresa siempre han sido los terapeutas físicos, entrenadores atléticos y personal médico, Halpern comentó que aumentó el interés entre el público en general.
La gente promedio que acude a los quiroprácticos o está siendo atendida de lesiones en la rodilla empezó a preguntar si podían tener lo que veían en la televisión.
Las ventas de Kinesio aumentaron un 300 por ciento después de Beijing.
Michael Good, director internacional de Kinesio, sólo comentó que las ventas de la empresa siguen estando “por debajo de los 100 millones de dólares” anuales.
Sin embargo, Kase agregó que es un tanto revelador que las oficinas centrales de Kinesio se encuentran en una modesta suite en un discreto complejo de oficinas en Northeast Heights.
“Si hiciéramos más negocios tal vez nuestro edificio sería grande como de unos 10 pisos”, dijo Kase de 70 años de edad.
La historia de Kinesio data de cuando Kase tomó la decisión de dejar su estable pero intelectualmente insatisfactorio empleo en una línea de ferrocarril comercial en Japón hace unos 40 años.
Se dirigió a Chicago a principio de los años 70 y asistió a una escuela quiropráctica.
Al graduarse, envió su currículo a todo Estados Unidos y al final obtuvo un empleo en Las Vegas, N.M.
Al confundir el poblado del norte de Nuevo México con la iluminada meca de las apuestas que tiene el mismo nombre, Kase quedó sorprendido y permaneció allí seis meses.
“Me quedé allí, era tan pequeño”, recuerda Kase con una sonrisa, agregando que sus raíces en Tokio hicieron que Las Vegas pareciera más pequeña. “Toda mi familia se puso nerviosa, así que me mudé a Albuquerque”.
Una vez que estuvo en Duke City, Kase estableció su propia clínica de quiropráctica y acupuntura en San Mateo y Silver y permaneció allí durante cinco años.
Describe que vivió una existencia “pacífica” pero temió que su mente se quedara estática.
Regresó a Japón y tuvo su epifanía.
Después de usar la “cinta blanca” estándar para envolver las hinchadas articulaciones de una persona que padecía artritis reumatoide, el paciente llamó llorando de dolor y la inflamación empeoró.
Culpando de esto a la presión, Kase empezó a pensar: ¿Podría haber un producto que pudiera crear lo que él describe como una “presión negativa” por debajo de la piel, creando espacio para la inflamación para poderla despejar o drenar más libremente?
Oficialmente fundó el Método de Cintas Elásticas Kinesio en 1979 y ayudó a diseñar la cinta. El producto llegó primero al mercado de Japón en los años 80 y fue creciendo y creciendo en ese país en la última parte de la década.
Kinesio se expandió a Estados Unidos estableciendo sus operaciones en Albuquerque a mediados de los años 90.