La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) inició desde el pasado fin de semana, un censo de comercios donde se realiza la compra-venta de metales, a fin de tener la ubicación de cada uno de ellos y ver si cuentan con los documentos para operar de manera adecuada, de acuerdo con el secretario Julián Leyzaola Pérez.
La intención de ubicar los negocios donde se compran metales y todo tipo de material reciclable, es contar con su ubicación, hacerlos cumplir con las normas establecidas para la operación de ese tipo de negocios y evitar que se comercialice con medidores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), cableado de Teléfonos de México (Telmex), tapaderas de alcantarillas de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) y material que los ladrones obtienen de negocios y casas abandonadas.
Hasta ayer, la dependencia contaba con cerca de 300 negocios dedicados a la compra y almacenamiento de materiales reciclables, cuyos propietarios ya fueron visitados por agentes preventivos para tomar sus datos, se informó.
Esta tarea forma parte de un trabajo que había iniciado la Dirección de Comercio hace mes y medio, el cual pretende regular la compra-venta de materiales, ya que gran parte de ellos son obtenidos mediante robos a casas habitación o daños a las empresas antes mencionadas.
“No es un asunto nuevo, sabemos que en esos lugares se compra de todo, desde acumuladores que son robados de los vehículos y hasta postes de alumbrado público que son propiedad del Ayuntamiento, por eso vamos a actuar con dureza contra los compradores y quienes adquieren este tipo de mercancía”, aseguró Leyzaola Pérez.
La primera parte del trabajo consisten en ubicarlos y la segunda es realizar inspecciones, tanto de los negocios como algunas bodegas donde se sabe que guardan la mayor parte del material.
Estas acciones incluirán los dos centros más grandes de acopio y almacenamiento de material que se encuentran en la ciudad.
El jefe policiaco estimó que una gran cantidad de robos a casas habitación son cometidos por viciosos o delincuentes considerados de bajo perfil, quienes se conforman con obtener el cableado eléctrico o la tubería de cobre, que otros objetos, debido a que son fácilmente comercializados en las recicladoras o yonkes locales.
“Los viciosos roban el cobre de una vivienda para poder hacerse de dinero y adquirir una o dos dosis de droga, pero no saben que el propietario de la vivienda afectada tiene que pagar de tres a cinco mil pesos por reparar el daño y por eso vamos a ir por ellos”, advirtió.
El resultado del censo estará listo para la próxima semana y a partir de ello, se empezaran a realizar operativos de supervisión de manera sorpresiva y aleatoria, adelantó.