Unas 70 personas, residentes de los ejidos San Isidro y Loma Blanca, del Valle de Juárez, protestaron hoy en las instalaciones de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), por el desabasto del vital líquido que vienen padeciendo desde hace 10 meses. Todos ellos son usuarios domésticos.
Los quejosos fueron atendidos por la presidenta de la JMAS, Nora Yu, a quien le dijeron que la única explicación que reciben cada que reportan el problema es que el pozo se descompuso y no se ha podido reparar.
La funcionaria les señaló que por tratarse de ejidos, es una junta rural que la que otorga el servicio y por lo tanto, corresponde a la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) realizar dicha reparación.
No obstante, es la JMAS la que cada sábado envía cuatro pipas con agua para repartir entre los 5 mil habitantes de ambas comunidades, aunque ellos señalan que los conductores de los camiones cisterna les cobran por hacer las entregas y en ocasiones, también se condiciona bajo criterios partidistas.
Nora Yu les explicó que recibió información desde la ciudad de Chihuahua, directamente de Raúl Javalera, presidente de la JCAS, en la que señala que en tres días el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) les depositará dinero para comprar la bomba que se requiere en dicho pozo y de inmediato se hará la licitación, de tal manera que en 20 días podrán echarlo a andar, puesto que ya está habitlitado.
Para dar seguimiento, de común acuerdo se formó una comisión de 12 vecinas que se encargarán de revisar la entrega del agua por parte de las pipas, de verificar que no se cobre y de que les llegue a todos.