Sale adelante por medio de sus ‘sapitos’
Gabriela Cota
EL DIARIO | 15-07-2012 | 21:08
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La crisis económica a la que se enfrentan cientos de familias fronterizas, ha orillado a varias de ellas a improvisar negocios en los que ofertan desde ropa hasta alimentos, sin embargo, adultos mayores también deben buscar el sustento de cada día, por lo que recurren a la imaginación para obtener recursos.

Héctor, de 68 años, se dedica a la venta de dulces y chicharrones en un triciclo que él mismo conduce desde su domicilio hasta los lugares en los que considera encontrará clientela.

Pero lo que llama la atención de los consumidores, es un producto que modificó y al que los niños pusieron el nombre de “sapitos”, que no son más que bolsitas de hielo de distintos sabores, parecidos a los de las raspas.

“Antes sí vendía las tradicionales raspas, pero como hace muchos años me quebré el brazo, con sólo raspar el hielo me lastimaba, pero no me podía quedar sin trabajar, así que tuve que utilizar la imaginación y decidí vender las bolsitas de hielo ya con sabor, y por la forma que toman al congelarse fue que los niños del barrio les llamaron ‘sapitos’, y así quedó”, explicó Héctor.

Desde hace poco más de un año que los “sapitos” llegaron a Paseos del Alba, y desde entonces a Héctor se le conoce como “el abuelo de los sapitos”.

“El nombre llama la atención y me preguntan de qué son, los prueban y ya me hice de un cliente nuevo”, aseguró el hombre, que para salir a las calles se arma con mangas largas y un sombrero que le ayudan a soportar el calor.

Chicos y grandes se acercan para comprarle “sapitos” de mango, limón, uva, fresa, tamarindo y coco azul, los cuales oferta en dos y tres pesos.

“Es mi trabajo, lo cuido y lo aprecio al igual que a mis clientes…uno debe buscar la forma para salir adelante de una manera honesta y creo que ya tengo la mía, es cuestión de echarle coco”, agregó.