Hermosillo— Las altas temperaturas del desierto sonorense fueron la causa de dos fallecimientos por golpe de calor y deshidratación; en un caso fue un hombre que estaba extraviado en Navojoa, y en otro un migrante, al parecer hondureño.
La Procuraduría de Justicia informó de dos fallecimientos a causa del calor, donde las temperaturas han rebasado los 40 grados centígrados con sensación térmica más elevada por la humedad, lo cual incrementa la sudoración y deshidratación.
En Caborca, al noroeste del Estado, la tarde de ayer encontraron el cuerpo de un hombre en el rancho La Vinorama, a 140 kilómetros al norte de la cabecera municipal.
Un sinaloense que se identificó como Rubén Horacio Vázquez informó a policías estatales que junto con el hoy occiso intentaban cruzar hacia Estados Unidos como ilegales, pero cerca de la línea fronteriza unos desconocidos los persiguieron y huyeron corriendo, dejando atrás sus pertenencias.
Luego de la carrera, los hombres se tiraron exhaustos junto a un tanque de agua del rancho, pero el migrante centroamericano falleció, presuntamente por deshidratación.
La Procuraduría informó que el sinaloense les entregó una receta médica a nombre de Alan Varela Méndez, al hombre que había fallecido, quien le dijo que era originario de Honduras.
Se trata de una persona de entre 40 y 45 años, de tez morena, 1.60 metros de estatura y complexión delgada.
La mañana del viernes, en Navojoa, al sur del Estado, el Ministerio Público tomó conocimiento de Fernando Mulmea Muñoz, de 43 años, quien murió por golpe de calor y deshidratación.
Un hermano del occiso encontró el cuerpo en un camino de terracería cerca del ejido Agiabampo.