Acomodan en Congreso a ‘impresentables’
William Booth
The Washington Post | 14-07-2012 | 21:59
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Distrito Federal— Cuando en México todos los ojos se hallaban en las elecciones presidenciales de este mes, los escaños del Senado y la Cámara de Diputados estaban ocupándose discretamente con los “impresentables”.

Conocidos así en los medios mexicanos, los impresentables son legisladores cuyos nombres no aparecen en las papeletas, que con frecuencia no hacen campaña y que, de hecho, tal vez sean mantenidos fuera de la vista. Pero en base al número de votos totales que recibieron sus respectivos partidos en las urnas, reciben nombramientos para formar parte de la Legislatura.

Se trata de algunas de las personas más poderosas de México.

Entre ellos están dirigentes de importantes sindicatos, o sus nietos. Partidarios fieles o los que hacen el trabajo sucio de los partidos, dependiendo del punto de vista (y del partido) de uno. Y la hermana menor del presidente.

Son ex gobernadores, secretarios gubernamentales, además de uno o dos voceros presidenciales, así como el infame ex alcalde de Monterrey. A estos políticos se les conoce como legisladores chapulines, que saltan de trabajo en trabajo.

Y coincidentalmente, muchos de ellos son ejecutivos y colaboradores titulares o previos de las bipólicas televisoras mexicanas, que tienen ante sí el espectro de que sus ondas hertzianas se abran a la competencia.

Escaños para ‘pesos pesados’

La composición del Congreso mexicano es producto del sistema proporcional de representación parlamentaria en el país. Es constitucional, tradicional y en ocasiones un poco penoso.

En la Cámara de Diputados, 300 escaños se ganan mediante voto directo, mientras que 200 se distribuyen entre los partidos, en proporción al número de votos generales que obtuvo cada partido. En el Senado, el cual cuenta con 128 escaños, 96 se destinan a quienes reciben más votos y 32 para los llamados miembros proporcionales.

Dichos escaños proporcionales con frecuencia van a dar a los pesos pesados políticos que trabajan en la trastienda de sus respectivos partidos, usándose los escaños como pago por favores o para compartir el poder entre grupos de interés o, por decirlo de la manera más amable, para mantener en el cuerpo deliberador del país a los mejores y más brillantes, sean o no populares.

Otra ventaja en México: estar en el Congreso brinda a un político inmunidad judicial.

“Aunque los partidos políticos niegan esto, en el transcurso de los años ha habido legisladores que se sienten aliviados al enterarse de que en cuanto están en el Congreso, a las policías se les dificulta más interrogarlos y entablar acciones penales contra ellos”, dijo Jeffrey Weldon, analista político en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, una universidad privada de investigaciones localizada en el Distrito Federal.

Entre los recién llegados al nuevo Congreso estarán tanto el nieto como la hija de la segunda persona más poderosa en México: Elba Esther Gordillo, la “presidenta vitalicia” del sindicato de maestros de México, quien dirige un sistema de educación pública donde los profesores compran y venden sus puestos y los exámenes de los alumnos colocan a los niños mexicanos en los últimos lugares de las naciones desarrolladas.

Aquí nadie está realmente sorprendido de que el partido de Gordillo haya otorgado su único escaño a la hija de ella.

La hermana del presidente Felipe Calderón, Luisa María Calderón, irá al Senado, después de que este año fue rechazada en su intento por ser gobernadora electa del estado de Michoacán. También irá al Congreso la sobrina de la esposa de Calderón.

Fernando Bribiesca, el hijastro del ex presidente Vicente Fox, tendrá un lugar en la Cámara de Diputados. Asimismo estarán: el secretario de prensa saliente de Calderón, Max Cortazar, el ex secretario de Educación Alonso Lujambio y el ex secretario de Hacienda Ernesto Cordero. “Durante la campaña, todos están concentrados en la contienda presidencial, y los candidatos al Congreso están como en una bruma. Naturalmente, después de las elecciones, cuando los periódicos empiezan a publicar sus nombres, todos ven quiénes son y hay quienes se sorprenden”, dijo José Carreño, investigador del Instituto de Tecnología y Educación Superior que trabaja en el Distrito Federal.

Este año una de las grandes sorpresas es Manuel Bartlett, quien en 1988 fungió como secretario de Gobernación del partido en el poder y quien durante las elecciones presidenciales presuntamente inhabilitó las computadoras que hacían el conteo cuando parecía que Carlos Salinas no estaba ganando. Bartlett llegará al nuevo congreso con el Partido del Trabajo.

Cuotas a sindicatos

En el nuevo Congreso, que sesionará en septiembre, se incluyen varios líderes sindicales de alto nivel. La buena vida continuará para Carlos Romero Deschamps, el muy acaudalado secretario del sindicato de trabajadores de la gigantesca paraestatal petrolera Pemex, quien irá al Senado, cortesía del Partido Revolucionario Institucional, o PRI.

El aparente presidente electo de México, el priísta Enrique Peña Nieto, ha prometido permitir la inversión extranjera en Pemex, dando a la Exxon o la Shell parte de la acción (y riesgo) en los proyectos de perforaciones. Lo anterior representaría un notable rompimiento con el pasado, así que se pondrá mucha atención a Romero Deschamps, quien tal vez intente ser intermediario en el trato, o aplastarlo.

Peña Nieto obtuvo el 38 por ciento de los votos por la Presidencia. Este jueves el ganador del segundo lugar, Andrés Manuel López Obrador, quien consiguió el 32 por ciento, presentó al tribunal electoral 20 cajas con evidencia de presuntos votos comprados y de gastos excesivos por parte del PRI. López Obrador quiere que las elecciones se anulen y vuelvan a llevarse a cabo. El tribunal tiene hasta septiembre para emitir su fallo.

En México, dos fuertes protagonistas –Televisa y TV Azteca– dominan la industria de la televisión. De acuerdo a la prensa mexicana, 18 de los legisladores que formarán parte del nuevo congreso tienen vínculos estrechos con las compañías, incluyendo la hija del multimillonario dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas. Entre los demás hay cabildeadores, empleados, contratistas y dos ex abogados de primer nivel de Televisa, la cual controla el 70 por ciento del mercado.

Seleccionado tanto por el PRI como por el Partido Verde de México (que no está asociado con los ambientalistas internacionales) y llamado la telebancada, los observadores mexicanos se preguntan si el grupo de 18 contribuirá con las leyes para abrir las ondas hertzianas.

“Esta telebancada tiene que ver con mucho más que con partidos políticos. Tiene que ver con la televisión, con el ancho de banda, la entrada de las compañías de teléfonos celulares a la televisión, tiene que ver con dinero”, dijo Tatiana Clouthier, una activista civil y exdiputada federal.


 

>>orvasasa1994:
La realidad los puestos son para los vividores del erario publico,gente como beltrones y su familia,ratero deschamps,los ruiz messieu,la familia madrazo,teatriz paredes rangel,todos con 30 años de vivir del trabajo de 110 millones de mexicanos y van por mas.