Pese a las protestas por la instalación de la Academia de Policía en la zona Pronaf, el Gobierno Municipal inició los trabajos para adecuar el Centro de Comercio y Convenciones y utilizarlo a partir de agosto en la capacitación de los aspirantes a ingresar a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).
Los futuros agentes de la corporación serán formados en el edificio de la Avenida Henry Dunant, el cual será la Universidad Municipal de Policía.
Desde el fin de semana pasado, una cuadrilla de trabajadores de una empresa constructora local empezó las obras dentro del Centro de Convenciones, construyendo las aulas donde tomarán clases los cadetes que serán reclutados a partir de la segunda quincena de julio, de acuerdo con un funcionario de la SSPM.
Ayer durante un recorrido por el edificio, El Diario pudo constatar la remodelación y acondicionamiento del inmueble.
Además de las obras en el interior, también se pretende construir una barda perimetral de 3 metros de alto, para cerrar el acceso y de esa forma atender los reclamos que hicieron directivos de dos organismos empresariales y una institución educativa que se oponían a la instalación de la Academia de Policía en ese lugar.
El pasado 8 de marzo, el alcalde Héctor Murguía Lardizábal descartó que fuera peligroso instalar ahí el centro de capacitación, pues se trata de un lugar de aprendizaje, no de una estación policiaca.
Rechazó la propuesta de los empresarios locales de instalar la Academia al oriente de la ciudad, en donde se localiza la Ciudad del Conocimiento.
“Es un centro de capacitación donde vamos a tener a nuestros policías buscando la excelencia”, sostuvo Murguía.
El encargado de los trabajos de remodelación dijo ayer que recibieron la orden de construir seis aulas y un comedor, además de baños. Sin embargo, dijo desconocer el monto presupuestal que se utilizará en esa obra.
Actualmente la academia opera en las instalaciones de la Estación Babícora, pero allí no seguirá porque, indicó anteriormente el secretario de Seguridad Pública, Julián Leyzaola Pérez, cuando un oficial se actualiza tiene que separarse completamente de la operatividad de la corporación, y en Babícora no es posible.