Asunción— El ex presidente paraguayo, Fernando Lugo, destituido por el Senado en un cuestionado juicio político, anunció ayer lunes la vigencia de un pequeño y simbólico gobierno paralelo con la intención de recuperar el poder.
Federico Franco, por su parte, juró ante los ministros de gobierno como el nuevo mandatario paraguayo.
“Quiero resistir hasta que recuperemos el mando porque aquí hubo un golpe parlamentario”, dijo Lugo en conferencia de prensa en el local del socialista Partido País Solidario.
Agregó que “con mis colaboradores formamos un pequeño gabinete de ministros y otro equipo para ser fiscales de los nuevos ministros del gobierno ilícito. Hago un llamado a los campesinos, a los jóvenes y a toda la ciudadanía para resistir hasta que volvamos al cargo del que salimos injustamente”.
El ex gobernante no dio el nombre de sus ministros ni eligió un lugar de reuniones, retirándose hacia su vivienda particular en Lambaré, en la periferia sur de Asunción.
Lugo fue apartado de su cargo por los senadores por mal desempeño en sus funciones, por 39 votos contra cuatro en contra y dos ausencias. El ex vicepresidente Federico Franco completará el periodo de gobierno de cinco años hasta el 15 de agosto de 2013.
El nuevo presidente de Paraguay, Federico Franco, tomó juramento a los ministros de su Gobierno bajo una intensa presión diplomática de Sudamérica, que considera ilegítima la destitución del ex mandatario izquierdista Fernando Lugo en un juicio político, quien ayer conformó su gobierno paralelo “simbólico”.
Franco, un médico liberal que era vicepresidente, asumió el viernes la jefatura de Estado del cuarto exportador mundial de soja tras un veloz proceso conducido por el Congreso que encontró al ex obispo Lugo culpable de mal desempeño.
Luego de tomar juramento a sus colaboradores, Franco encabezó la primera reunión de Gabinete, y el jefe del Congreso, el senador Jorge Oviedo Matto, respondió a la presión internacional calificando como “irreversible” el cambio de Gobierno que, dijo, se ajustó a la Constitución.
Retiro de cónsules
El nuevo Gobierno se encuentra aislado regionalmente luego que Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Uruguay retiraran o llamaran a consultas a sus embajadores en Asunción.
Paraguay se enfrenta además a más sanciones de los entes regionales que integra, como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la unión aduanera Mercosur. El bloque Mercosur, que Paraguay integra junto a Argentina, Brasil, Uruguay, suspendió la participación del nuevo Gobierno en una cumbre que celebrará el viernes en la provincia argentina de Mendoza.
Las movilizaciones
A su vez, el Frente Nacional por la Defensa de la Democracia en Paraguay anunció ayer mismo una serie de “movilizaciones” a partir de hoy martes, cuando tendrán lugar los primeros cortes de rutas, tras una jornada de reuniones con el destituido presidente Fernando Lugo.
“Martes y miércoles va a haber cortes de rutas en diversos sitios”, anunció en rueda de prensa Ricardo Canese, dirigente del Frente Guasú, agrupación de 19 partidos políticos que respalda a Lugo desde la campaña electoral de 2008 y que ahora se sumó al Frente Nacional.
Dicho Frente está integrado además por organizaciones sociales, campesinas y ciudadanas.