G. Cota/L. Chaparro
El Diario | 20-06-2012 | 00:19
La detección de un artefacto sospechoso provocó ayer el cierre, durante más de cuatro horas, del puente internacional Córdova-De las Américas.
Poco después de la una de la tarde, mientras los conductores circulaban como de costumbre sobre el Libre rumbo a El Paso, se recibió una amenaza que indicaba la presencia en el lugar de una persona con un artefacto explosivo.
La descripción coincidía con las características de un automovilista que llevaba consigo un paquete, por lo que luego de un operativo el hombre fue arrestado, de acuerdo con autoridades estadounidenses.
El sujeto, cuya identidad no ha sido dada a conocer, fue señalado como un juarense de 73 años de edad, dijo un vocero de la Policía paseña.
Antes, al recibir la alarma, agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) salieron de sus casetas y se encendió la luz roja de los semáforos en las garitas estadounidenses.
Elementos del Ejército y de la Aduana mexicana ayudaron a que centenas de automóviles echaran marcha atrás y regresaran a Ciudad Juárez. Minutos después el Escuadrón Antibombas del Departamento de Policía de El Paso llegó a la escena para analizar el paquete.
Cientos quedan varados en puentes por artefacto
Javier Sambrano, portavoz del Departamento, indicó que se determinó que el artefacto no era un explosivo, pero “estaba diseñado para aparentar ser una bomba, por lo que el hombre que conducía el vehículo fue arrestado y acusado de amenaza con bomba falsa, un crimen menor clase A”.
Un grupo de agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) acudió al lugar para interrogar al sospechoso, de quien hasta ahora sólo se sabe que se dirigía a Estados Unidos en un vehículo particular y que enfrenta cargos estatales.
“Hay un hombre arrestado, pero no hay más detalles”, comentó escuetamente la portavoz de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Leticia Zamarripa.
La información fue corroborada por el portavoz de CBP, Roger Maier. “El sospechoso fue entregado al Departamento de Policía de El Paso y será juzgado por la Fiscalía de Distrito”.
Se espera que la identidad del hombre y su fotografía sean dadas a conocer en el transcurso de hoy, una vez que haya sido acusado formalmente y fichado en la Cárcel del Condado de El Paso.
Divididos
Cientos de fronterizos quedaron divididos por poco más de cuatro horas. A pesar de que los otros dos cruces internacionales que conectan a esta ciudad con Juárez permanecieron abiertos, su capacidad quedó rebasada.
Tanto quienes buscaban ingresar a Estados Unidos como quienes viajaban a México esperaron entre dos y tres horas en el puente Santa Fe, ubicado en el centro de El Paso y Juárez, y un tiempo similar en el cruce de Zaragoza, en el este de la frontera.
En medio de altas temperaturas, conductores y peatones comenzaron a notar el nulo avance de las líneas en el Puente Libre.
“A las 5:45 de la tarde se reabrió el Puente Córdova-Américas en el sentido de norte a sur, mientras que a las 6:05 de la tarde se abrió nuevamente en el sentido de sur a norte”, explicó el portavoz de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Roger Maier.
“No encontraba qué hacer”, dijo Mariana Salas, una estudiante de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) que reside en Ciudad Juárez. “Me quedé atorada en El Paso y me fui a Cielo Vista Mall a perder el tiempo”.
Como ella, cerca de un centenar de personas decidieron pasar algunas horas de la tarde de ayer en este lado de la frontera. La situación en Ciudad Juárez era igual.
“Iba al trabajo y ya estaba casi bajando el puente cuando los soldados nos regresaron. Me di una vuelta en ‘U’ y regresé a Juárez”, contó Silvia Villanueva, trabajadora en una expendedora de hielo aquí. “Ya ni para qué iba, en el puente del Centro había casi tres horas de fila”, agregó.
Y en este lado de la frontera, el cierre causó desesperación, enojo y congestionamiento vehicular.
Cientos de personas entre peatones, conductores y vendedores ambulantes fueron obligados a regresar al lado mexicano.
El retraso para llegar a hogares, trabajo y demás destinos, ocasionó la molestia de quienes intentaban llegar al otro lado.
“Ya estábamos un poco más allá del lado americano y nos regresaron a todos, ¿qué caso tiene, pues si ya teníamos más de la hora en la fila?, ahora tenemos que irnos al Santa Fe”, mencionó molesto Juan Carlos, de 28 años, quien se dirigía a su centro de trabajo en El Paso.
Con la misma suerte corrieron decenas de pasajeros que se encontraban a bordo de un autobús de una línea estadounidense, pues pese a que se encontraban a punto de cruzar, fueron obligados a regresar al lado mexicano, además de que debieron permanecer bajo el puente hasta que reabrió.
“Traemos niños y el calorón está insoportable... nosotros no veníamos preparados para esto, ahora nos tenemos que esperar hasta que lo abran porque ya estamos aquí”, mencionó Verónica, originaria de Colorado y que venía del interior del estado de Chihuahua.
El cierre del cruce internacional también provocó que el congestionamiento en los demás puentes se incrementara, principalmente en el Paso del Norte, donde la espera se comparó con un fin de semana, indicaron comerciantes.
Algunos conductores que pretendieron ingresar a los Estados Unidos por el “Libre”, externaron su molestia ante la falta de señalamientos que los alertaran sobre el cierre.
“Entiendo que esté cerrado por causas ajenas, pero ¿por qué no ponen a alguien desde la curva de los caballos para no llegar hasta acá?; aquí nada más estamos todo hechos bola”, replicó un automovilista.
También los comerciantes ambulantes fueron obligados a abandonar la estructura. “De por sí la economía está de la fregada, y alguien se anda con sus chistecitos afectando a la demás gente; ahora, si la gente viene enojada porque está cerrado, menos nos va a querer comprar, nomás los que se tienen que esperar compran un agua”, comentó un vendedor.