Sólo hacen dos comidas diarias para que rinda el mandado
Luz del Carmen Sosa
El Diario | 23-05-2012 | 00:08
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Comer o no comer. El dilema de Rubén Moreno y Manuel Loya es real. Apenas ayer compraron 580 pesos de mandado y las tres bolsas de plástico que cargan con los alimentos los obliga a pensar sobre cómo hacer que la comida dure toda una semana.

Los dos adultos mayores hacen un recuento de sus compras y observan que sólo compraron lo básico, y eso es muy poco. Ambos se encuentran entre los ciudadanos afectados por la escalada de precios registrada este último año en la ciudad.

“Uno se limita, un día no desayuna, al otro no come, luego no cena, para que rinda, pues”, dice Manuel, quien ayer cumplió 73 años.

La amistad de Rubén y Manuel data de 24 años atrás, cuando llegaron a la colonia Villa Monarca, en el sur de la ciudad, y desde entonces procuran hacerse compañía ante la falta de familia.

“La comida la vamos a comprar a donde hay ofertas, pero no siempre se puede ir por la falta de mueble”, explica Rubén, de 75 años, quien narra que para comprar sus alimentos caminan más de 10 cuadras para llegar a la carretera a Casas Grandes, donde él y su amigo esperan la rutera.

Cuentan que la semana pasada pasaron tres horas bajo el sol porque los choferes no los querían subir.

Ambos carecen de empleo desde que llegaron a la vejez. Desde entonces a diario se levantan temprano, toman café con azúcar cuando hay, con leche cuando hay y aunque les gustan mucho el pan y las galletas, no siempre tienen.

Entonces salen al desierto y buscan metales, plásticos, todo aquello que pueda ser reciclado, para venderlo al kilo.

“No trabajamos, ¿en qué trabajamos?, no quieren ya ocuparnos, somos gente de 70 y tantos años, ¿ya quién nos ocupa?”, cuestionan.

Dicen que recogiendo “carteritas, fierrito”, juntan de 20 a 30 pesos, y que para completar esos 500 pesos para la semana se tardan toda una semana.

Sólo trabajan para comer. Por vivir en predios irregulares carecen de los servicios básicos. En 14 pesos, cada uno compra un tambo de agua potable que distribuyen las pipas del Gobierno Municipal o la Junta Municipal de Agua y Saneamiento,

“Nos la pasamos ahí, no tenemos ni buen baño, andamos calentando el agua hasta con leña para


 

>>flaca :
el pueblo tenemos la culpa por no REBELARNOS contra el GOBIERNO EN GENERAL..sigamos de agachones