El Paso— El Paso – A dos años de la muerte del joven de Ciudad Juárez, Sergio Adrián Hernández Güereca a manos de un agente de la Patrulla Fronteriza, su padre asegura estar cansado de buscar justicia en el caso de su hijo. Aseguró sentirse desilusionado tanto por autoridades mexicanas como las estadounidenses.
“Aunque pienso que las autoridades están ciegas porque siguen diciendo que todas la pruebas culpan a mi hijo, yo se que él es inocente. Él sólo tenía quince años. Nunca me voy a quedar callado, aunque ya me cansé de luchar”, dijo Sergio Hernández conmovido, quien afirmó tuvo una reunión con funcionarios federales estadounidenses recientemente, donde le informaron que no quedan vías para seguir luchando legalmente en el caso de su hijo.
Ayer, en Ciudad Juárez, en el llamado Puente Negro, a un costado del puerto internacional Paso del Norte, donde perdió la vida su hijo, Hernández habló públicamente ante los participantes de una marcha organizada por la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR por sus siglas en inglés) en territorio estadounidense.
Separado por una reja que divide la frontera, ante decenas de participantes de la marcha masiva que intentaba “exigir justicia, por la muerte de Sergio Adrián y de muchos otros que fueron asesinados sin causa justificable”, Hernández aseguró, que ya había perdonado al responsable de la muerte de su hijo y se preguntaba si el agente podría ser capaz de contarle a sus propios hijos “que había sido el asesino de un niño, como ellos”.
En dicha marcha Gabriela Castañeda, coordinadora de membresía de BNHR, dijo que “Sergio es lamentablemente uno de los 8 casos de personas que han sido asesinadas por agentes de la Patrulla Fronteriza en los últimos dos años y en ninguno de estos casos la justicia se ha pronunciado a su favor”.
El recorrido inició a las 3:30 de la tarde en el centro de la ciudad con aproximadamente 60 personas, que caminaron con pancartas y avisos clamando justicia y dejando ver su descontento, por aquellos que han fallecido a manos, según ellos, de federales en la frontera.
Cristina Parker, vocera de BNHR dijo que esta organización convocó la marcha pacifica para hacer un llamado a la justicia y a las dependencias judiciales encargadas del orden y la seguridad a través de la frontera, para que tomen acción por los abusos cometidos por parte de sus agentes.
En El Paso, también los asistentes presenciaron además una actividad simbólica en honor aquellos que han fallecido en la frontera, mientras alzaban cantos de protesta y justicia en solidaridad a la familia de Hernández Güereca que decían “Sergio vive, la lucha sigue”.
Castañeda, dijo también que BNHR lanzó una iniciativa local en la que se espera recolectar 100 mil firmas, para solicitarle al gobierno del Presidente Obama que obligue a las instituciones fronterizas encargadas de hacer cumplir la ley a que se responsabilicen de sus actos y a su vez se forme un organismo que controle y supervise sus operaciones.
Hernández Güereca, murió por un disparo en el cráneo, a manos de un agente de la Patrulla Fronteriza de El Paso, identificado como Jesús Mesa.
El agente fronterizo disparó desde el lado estadounidense cuando presuntamente un grupo de jóvenes, entre ellos Hernádez Güeraca, arrojaba piedras contra Mesa, el 7 de junio del 2010.
Aunque Hernández Güereca, fue señalado como traficante de indocumentados por las autoridades estadounidenses, su familia negó la información.
Después de realizarse una investigación, las autoridades de la Secretaría de Justicia de Estados Unidos dictaminaron que el agente fronterizo actuó en cumplimiento de su deber.
La familia del joven interpuso una demanda en contra del gobierno estadounidense sin haber tenido aún resultados positivos.
Inclusive el gobierno del estado de Chihuahua efectuó una orden de aprehensión en contra ,del agente involucrado, por el delito de homicidio.
La muerte del joven sucedió días después de que el migrante Anastasio Hernández muriera tras ser sometido presuntamente por agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza en el cruce de San Ysidro, en la frontera con San Diego. BNHR asegura que así como Hernández Güereca, Jorge Alfredo Solis, Jesús Enrique Castro, Ramses Barron, Roberto Pérez, Carlos Lamadrid, José Gutiérrez y Jose Yañez, han muerto a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza.