Viven más 7 millones de adultos mayores en la pobreza
El Universal | 30-10-2011 | 23:55
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Distrito Federal— Entre el abandono, la marginación, la desigualdad social y la falta de servicios de salud, viven 7 millones de poco más de 10 millones de adultos mayores que hay, en total, en México. La ausencia de políticas públicas adecuadas para este sector de la población incrementa esa situación. Los que algún día fueron el motor de crecimiento y desarrollo para este país, hoy apenas logran sobrevivir.

En México hay alrededor de 10.1 millones de hombres y mujeres mayores de 60 años de edad, lo que representa 9 por ciento de la población total del país, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). De esa cifra, poco más de 7 millones viven en la pobreza y entre ellos más de 800 mil en la pobreza extrema según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Tres millones de adultos mayores están dentro de la población económicamente activa; de éstos, cerca de dos millones trabajan en el sector informal, sin sueldo fijo, sin seguro y sin prestaciones; pero sólo uno de cada cinco recibe una pensión en México, menciona Alejando Orozco Rubio, director general del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam).

Todas las entidades federativas del país cuentan con una ley de protección para los adultos mayores, sin embargo, en Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Veracruz y Yucatán el Inapam señala que no hay alguna legislación.

“Actualmente en México hay más de 170 mil adultos mayores que necesitan trabajar, pero no lo consiguen a causa de la edad; si combináramos el dinamismo de los jóvenes con la experiencia de los adultos mayores, formaríamos grandes personas y grandes profesionistas para el futuro”, asegura Orozco Rubio.

A pesar de que la salud en México es un derecho fundamental, a nivel nacional tres de cada 10 adultos mayores no cuenta con seguridad social. El caso más extremo es Guanajuato, donde ocho de cada diez no cuenta con algún esquema de protección.

El INEGI señala que de cada 100 adultos mayores en el país, 26 tienen alguna discapacidad, además de que la diabetes mellitus es la principal causa de ingreso hospitalario y de muerte entre las personas de 60 años y más.

En Hidalgo y San Luis Potosí se concentra el mayor número de personas discapacitadas de este rango de edad; ahí 29 de cada 100 adultos mayores tienen capacidades diferentes.

Datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis), elaborada junto con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Inapam, revelan que 27.9 por ciento de las personas mayores ha sufrido alguna vez algún tipo de discriminación; 40.3 por ciento señala como su principal problema el económico; 37.3 por ciento el acceso a la salud y medicamentos y 25.9 por ciento la falta de trabajo.

Sonora es el estado donde más ancianos viven solos, con 20 por ciento de esta población en esa condición.

De acuerdo con la Enadis, los altos niveles de exclusión, la falta de reconocimiento y la imposibilidad que tienen los adultos mayores para que se respeten sus derechos impiden que puedan llevar una vida digna.

Casi la mitad de los ancianos en México no tienen los ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas en salud, alimentación y vivienda. El INEGI indica que en México, 21.4 por ciento de las personas mayores de 65 años en el país carecen de acceso a la alimentación adecuada.

Cultura de envejecimiento

Orozco Rubio señala que la medianía de edad en México es de 26 años y se espera que para 2030 sea de 35 años, mientras que la perspectiva para 2050 es que los mayores de 60 años representen 27 por ciento de la población total.

“Tenemos que cambiar el estereotipo de los ancianos en México, el que se está en la mesedora sentado sin poder moverse; tenemos que tener una verdadera cultura del envejecimiento y esto implica crear un ambiente de reconocimiento al adulto mayor”.

El problema de los ancianos ha cobrado en décadas recientes cada vez mayor relevancia en la agenda nacional debido a que México experimenta una acelerada transición demográfica hacia el envejecimiento, dice.

La vejez implica una problemática social y económica, por ello es necesario que se le incluya en las políticas públicas a este grupo social ya que los adultos mayores no pueden hacer frente a los problemas diarios de su vida, porque no cuentan con los recursos para sus necesidades, insiste.

“Por ello, los ancianos son más vulnerables de sufrir violaciones a sus derechos”, comenta el funcionario.