Convierten en esperanza el dolor de una masacre
Alicia Fernández
El Diario | 23-07-2011 | 00:55
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Los deudos de las víctimas de la peor masacre registrada en Ciudad Juárez decidieron no encerrarse en su sufrimiento. Aun cuando la herida permanece abierta, ya que recién enfrentaron un juicio contra los culpables de arrebatar las vidas de sus hijos, han optado por convertir su dolor en esperanza.

Convencidos de que la unión y el trabajo por el bien de la comunidad es el mejor modo de honrar la memoria de sus seres queridos, la mayoría de los padres de los 15 estudiantes asesinados el 30 de enero de 2010 en Villas de Salvárcar integraron desde principios de este año la asociación civil “Jaguares Jóvenes de Bien, AC”, con el propósito de promover valores a través de diversos grupos y actividades.

Horacio Ruiz y Blanca Soto, padres de Horacio Ruiz y tíos de José Luis Aguilar, ambos asesinados en aquella masacre, son de los fundadores de esta organización, cuya meta, indican, es sacar a los jóvenes de la calle para que no se involucren en la delincuencia.

Asimismo, quieren prestar ayuda a las familias que padezcan problemas de violencia o desintegración familiar, todo de manera gratuita.

Lejos de guardar rencor a la sociedad por la tragedia de la que fueron protagonistas, el matrimonio Soto trabaja al lado de otros padres afectados para inculcar principios de salud y respeto.

De igual manera desean compartir sus experiencias con otras personas que también han sido víctimas de la violencia que impera en la ciudad, con la intención de aligerar sus penas y provocar cambios de conducta que beneficien a todos.

La asociación debe su nombre al club de futbol americano Jaguares, que opera en el CBTIS 128 y del cual formaban parte algunos de los jóvenes asesinados. Incluso, la práctica del deporte constituye otro de los proyectos fuertes de la organización, con el objetivo de mantener a los muchachos en un ambiente deportivo y estudiantil, alejados de las drogas y el delito.

En un inicio, el grupo involucró sólo a los vecinos del la zona. Sin embargo, se ha corrido la voz por lo que pretenden extenderse a varias colonias vecinas.

Los próximos puntos donde realizarán campamentos y actividades serán los parques de los fraccionamientos El Campanario, Misiones del Sur, Horizontes del Sur, Hacienda de las Torres y Rinconada de las Torres.

Por encima del dolor, trabajar por el bien

Adrián Cadena, padre de quien fuera jugador del equipo Jaguares del CBTIS 128, Rodrigo Cadena, es el presidente de la Asociación Jaguares Jóvenes de Bien A.C. quien comparte que en estos momentos cuentan con cuatro proyectos a desarrollar.

El primero lo han denominado Impulso de Familias Formadoras de Conductas Sociales y es llevado a cabo por vecinos de Salvárcar, cuya oficina se encuentra en un domicilio exactamente frente a la casa donde ocurrió la masacre, vivienda que pertenece a la coordinadora del proyecto y vecina del lugar Silvia Baeza.

Baeza comenta que dentro de las labores que ha realizado esta organización se cuenta una feria de salud organizada en el parque de Villas de Salvárcar donde más de un millar de personas acudieron a solicitar servicios dentales, psicológicos, de cortes de cabello, entre otros.

Además, aprovechan las vacaciones de verano de los niños para llevar a cabo campamentos en los que involucran a payasos y títeres para dar pláticas de prevención a padres e hijos sobre los peligros del alcoholismo y el tabaquismo.

También organizan pláticas para equipos deportivos o en escuelas de diferentes colonias, dirigidas en su mayoría a adolescentes. Este curso es llamado “Mitos y realidades” y está enfocado a exponer ante los jóvenes las contrariedades que existen por el uso de las drogas.

Asimismo, cuentan con trabajadores sociales y psicólogos que ofrecen terapias en la calle Villa del Portal, a todos aquellos que acepten que tienen problemas y deseen ser atendidos.

Todas estas actividades son gratuitas y, sobre todo, están dirigidas a personas de bajos recursos que no pueden pagar una consulta.

Brenda Martínez, una de las psicólogas, tiene dos meses trabajando con la asociación y comenta que los casos que ha podido observar son de desintegración familiar, violencia intrafamiliar, problemas de duelo, de pérdidas no superadas, baja autoestima y depresiones.

Los profesionistas que prestan sus servicios con esta organización, lo hacen por una cantidad de mil 300 pesos al mes como apoyo para gasolina, y lo proporciona la asociación en la medida que entran a concursos donde obtienen apoyos para sus proyectos.

De hecho, quienes se encargan de impartir las pláticas de prevención fueron capacitados por medio del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE).

Cuentan también con promotores que casa por casa invitan a los miembros de la comunidad que sientan que tienen algún problema, a ser atendidos.

Jaguares, involucrados con la asociación

Aquella reunión, en la que el jugador de Jaguares Manuel Rubio festejaba sus 18 años, estaba concurrida con integrantes del equipo y dos de ellos murieron en el ataque: Juan Carlos Medrano y Rodrigo Cadena.

Un mural en la barda sur del campo dentro de la preparatoria muestra las figuras de dos jugadores, uno con el número 12 que pertenecía a Juan Carlos y el otro con el número 62, camiseta que portaba Rodrigo.

Debajo de cada dibujo hay una palabra que habla de la personalidad de ellos y de los valores que les fueron inculcados en el club: coraje y humildad.

Fernando Gallegos, fundador del equipo que trabaja de la mano con la asociación civil, comenta que Jaguares ha existido desde 1978 y tuvo un auge de 12 años hasta que en 2000 se suspendió el programa y la institución decidió no tener equipo de futbol americano.

Fue hasta 2004 cuando lo invitaron de nuevo a formar el equipo y en ese entonces empezaron sin utilería y sin campo. El lugar donde ahora entrenan era un arroyo y cada año que pasaba, familiares y ex jugadores lo fueron rellenando hasta emparejarlo.

Después de dos años de batallar, ya con un poco de utilería empezó a trabajar en la categoría Juvenil Mayor que antes era Doble A y posteriormente con la Juvenil Menor, con lo que empezaron a crecer.

Recuerda que en ese entonces había mucha deserción de estudiantes por lo que se les puso la regla de que si querían ser parte del equipo tenían que mantenerse en la escuela.

En un inicio fue difícil para algunos pero una vez que se instituyó, ha dado resultados y desde hace dos años las primeras generaciones que se mantuvieron en Jaguares cuentan con estudios de licenciatura.

Las técnicas de entrenamiento fueron rindiendo sus frutos lo que les ha valido ser campeones en varias ocasiones, la última vez fue con Rodrigo y Juan Carlos en la cancha.

La situación de violencia que se vive en la ciudad y la tragedia personal que golpeó a la institución, generó una profunda preocupación por la juventud juarense por lo que el proyecto se volvió más ambicioso.

Fernando Gallegos (hijo), es el director de proyectos de la asociación y comenta que la visión que tienen es conectar organizaciones que se encuentren trabajando por el bien de la ciudadanía y de esa manera involucrar al mayor número de gente para lograr tener gran impacto en la comunidad.

“Cuando nos unimos confiamos y ofrecemos nuestra ayuda a otros organismos que ya están trabajando y que traen buenas intenciones podemos crecer e impactar verdaderamente en la sociedad”, comenta el también entrenador quien realizó estudios profesionales en el ámbito deportivo.

Reciben apoyo de la NFL

El trabajo desarrollado por Fernando Gallegos con el equipo de Jaguares ha dado sus resultados.

Por ejemplo, la Asociación de Futbol de Estados Unidos (NFL) les ayudará a desarrollar un proyecto femenil de “tochito bandera” cuya sede será la casa de Jaguares.

Para que participen en este proyecto la asociación convocó al Centro de Atención Primaria contra las Adicciones (CAPA), a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social así como al departamento de Prevención del Delito contra la Mujer.

Lo anterior, con la intención de ofrecer un entrenamiento integral y canalizar a aquellas jugadoras que tengan problemas de cualquier índole a alguno de los organismos y que puedan crecer en el deporte.

El director de proyectos de Jaguares agregó que de un par de campamentos de futbol americano que organizaron el año pasado surgieron varias ligas, entre ellas la de “tochito bandera” que ahora cuenta con 18 equipos femeniles.

Hasta el momento un número aproximado de 520 personas de ambos sexos, entre niños y jóvenes de 5 a 23 años, se han integrado y se encuentran haciendo deporte condicionados a que deben estudiar para pertenecer a cualquiera de los equipos.

En días pasados el director general de la NFL en México, Arturo Olive Hawley, vino a Ciudad Juárez a inaugurar una de las ligas infantiles y a ofrecer una plática a entrenadores, con lo que se dio inicio a lo que será el proyecto del “tochito bandera”.

El entrenador Fernando Gallegos (papá) comenta que en el campo había un aproximado de 5 mil personas entre padres, hijos y entrenadores, sin embargo, lamenta que nadie le haya dado difusión a un evento que marca el inicio de un proyecto que pretende recuperar al mayor número de jóvenes de las calles.

Explotar el positivismo

Otro de los proyectos forma parte de la organización Juventud Plena, la cual se integró a la asociación Jaguares Jóvenes de Bien AC con el objetivo de transmitir valores a través de representaciones culturales en las calles.

Regalar sonrisas, vestirse de mimos, caminar con pancartas que contienen mensajes positivos de amor y unidad, así como organizar eventos que involucren a la comunidad son parte de las actividades que realizan.

Un proyecto más es la matriz de los otros y consiste en la difusión y promoción de todos los programas y actividades, por medio de su página electrónica www.jaguaresac.jimdo.com, en la que informan sobre las actividades deportivas.

A través de fotografías y videos documentan cada uno de los eventos que realizan y los utilizan como evidencias que les permita comprobar su trabajo y abrirse puertas para obtener apoyos.

Jazmín Hernández, estudiante del quinto semestre de la carrera de Comunicación se integró al equipo gracias a su hermana, quien era jugadora de “tochito bandera” y ahora al lado de otros tres compañeros está encargada de buscar recursos para sustentar los proyectos, mediante patrocinios de empresas, actividades que todos realizan, o buscando becas por parte del Gobierno.

La remuneración económica es muy baja, incluso nula para cada uno de los encargados en cada proyecto. Muchos de ellos carecen de un trabajo estable que les permita cubrir sus necesidades básicas, pero todo lo hacen con la vista puesta en honrar la memoria de los jóvenes asesinados.

Uno de estos casos es el de un padre de familia que perdió su trabajo recientemente. Sin embargo, cree que probablemente fue lo mejor, porque ahora se dedicará en cuerpo y alma a trabajar por que ninguno de los jóvenes se involucre en la delincuencia y nadie más vuelva a perder a un hijo en una fiesta de cumpleaños.

Hacer el bien, el mejor recuerdo por los caídos

Blanca Soto, madre de Horacio Ruiz y tía de José Luis Aguilar, quienes murieron en el ataque perpetrado a finales de enero del año pasado, es una de las fundadoras de la asociación, quien considera que los sicarios que llegaron aquella noche a asesinar a 15 jóvenes a la fiesta de un estudiante, han equivocado su camino.

Horacio iba a terminar su preparatoria y quería ser conductor por lo que su perfil se inclinaba hacia el área de la comunicación. “Él va a comunicar desde donde se encuentre y yo voy a ser su voz, ellos eran algo tan positivo que no se pueden ir así nada más, tienen que seguir viviendo a través de nosotros”, expresa la señora Soto.

El día 30 de cada mes, familiares de los jóvenes asesinados en la calle Villas del Portal, participan en una misa donde recuerdan a cada uno de los desaparecidos.

Una organización que brotó de las cenizas, del dolor y de la impotencia, que ahora trabaja para que jamás vuelva a presentarse una masacre como aquella en la que perdieron a sus hijos.