General asesinado en Edomex dijo aquí: ‘no es un muerto más sino un delincuente menos’
Daniel Domínguez
El Diario
Con información de El Universal y Apro | 23-05-2011 | 00:05
Imprimir Nota
Enviar Nota
 
El general en retiro Jorge Juárez Loera, quien fue asesinado en el Estado de México el sábado, causó polémica por la forma en que defendió a los militares acusados de cometer abusos al inicio de la implementación del Operativo Conjunto Chihuahua.

La frase polémica que caracterizó a Juárez Loera, fue aquella que hizo a los medios de comunicación para que ya no se refirieran a los ejecutados como “un muerto más”, sino como “un delincuente menos”.

Otro de sus dichos famosos fue: “Mi orden de cateo es el marro”.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmó el asesinato del general, quien hasta el 1 de mayo pasado se desempeñaba como oficial mayor de la dependencia, el tercer cargo de mayor importancia dentro de la estructura de la institución.

El homicidio del militar sucedió a una semana de que se retiró del Ejército.

La Sedena informó que el crimen presuntamente es resultado de un incidente vial en Tlalnepantla, Estado de México.

A través de un comunicado la Defensa Nacional informó sobre el fallecimiento del general de División del Estado Mayor Presidencial, quien hasta hace 20 días estuviera sólo debajo del titular de la dependencia Guillermo Galván Galván y del subsecretario de Defensa, Carlos Demetrio Gaytán Ochoa.

Ayer, la Procuraduría General de la República informó que atrajo la investigación del caso.

La frase trascendente por polémica, fue dicha por Juárez Loera en el marco de la ceremonia realizada por motivo de un programa de canje de armas por vales de despensa, llevada a cabo los primeros días del mes de abril del 2008.

Cuestionado respecto a los abusos frecuentes de los soldados que patrullaban las calles de Ciudad Juárez, el general Juárez Loera, dijo: “a mí me gustaría que los periodistas cambiaran su nota y donde dicen ‘un muerto más’, dijeran ‘un delincuente menos’, ojalá lo piensen, y los dueños de los periódicos y los editorialistas empleen bien ese idioma”, sugirió en ese momento.

El primero de julio del 2008, el general Jorge Juárez Loera, fue removido del cargo de comandante en jefe de la 11 Región Militar, cargo que ocupó durante dos años y cuya jurisdicción comprende los estados de Chihuahua y Coahuila, sobre quien recaía la responsabilidad del Operativo Conjunto Chihuahua.

Bajo su mando se encontraba quien operaba este operativo en la entidad, el general Felipe de Jesús Espitia.

Quien lo sustituyó fue el general brigadier, Mario Marco Antonio González Barreda.

Sobre cómo murió Juárez Loera, la Sedena indicó que “los hechos se suscitaron cuando el general se trasladaba vestido de civil abordo de su vehículo compacto sobre el Circuito Parque de la colonia Satélite al poniente del citado municipio”, aunque no se precisó la hora en que se registró el incidente, ni se mencionó que el “vehículo compacto” era un mini Cooper.

Sólo se indicó que Juárez Loera “perdió la vida tras ser agredido aparentemente con un disparo de pistola, después de suscitarse un incidente vial, lo que originó que detuviera la marcha de su vehículo y descendiera del mismo, momento en el que recibió el impacto”.

La Sedena no informó si las autoridades cuentan con datos del homicida.

La agencia informativa de la revista Proceso, Apro, dio a conocer que Juárez Loera, era uno de los militares más cercanos a la dirigencia nacional del PRI que encabeza Humberto Moreira y especialista en inteligencia militar y en la lucha contra el crimen organizado.

“En el futuro de Juárez Loera se consideraba una curul en el Senado de la República. Como es sabido, la Sedena cuenta con posiciones políticas en el Poder Legislativo y tradicionalmente han sido los generales en retiro quienes han pasado a ocupar cargos ya sea de diputados federales o senadores para impulsar parte de las reformas en que mayor interés tienen las fuerzas armadas”, indicó Apro.

También agregó que el general Juárez Loera había estado apoyando de cerca, junto con el subsecretario de la Sedena el General de División Diplomado de Estado Mayor, Carlos Demetrio Gaytan Ochoa, los cambios a la Ley de Seguridad Nacional y que formaron parte del documento de trabajo que se entregó a todos los diputados una semana antes de concluir el periodo ordinario de sesiones. Dicho documento generó inconformidad entre todos a los partidos, exceptuando algunos integrantes del PRI y del PAN, así como de la sociedad civil.