Se observará en mayo triple conjunción de planetas
Notimex | 24-04-2011 | 09:51
Imprimir Nota
Enviar Nota
 
Mérida— El investigador del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM), Eddie Ariel Salazar Gamboa, informó que el próximo 11 de mayo se podrá observar una triple conjunción de planetas, en lo que estarán involucrados Mercurio, Venus y Júpiter.

El astrónomo yucateco, descubridor de uno de los fenómenos de luz y sombra en Chichén Itzá, detalló que a esta triple conjunción planetaria se sumará Marte, por lo que se podrán ver relativamente alineados.

El próximo 11 mayo, abundó, podremos observar lo que se conoce como una “flor celestial”, alineación de poco más de una hora que se podrá apreciar la madrugada de ese día, ello en la constelación de Piscis.

Será el próximo día 11, a las 5:17 horas cuando se apreciará en el noreste una triple conjunción planetaria, un inusual espectáculo astronómico, ya que un fenómeno similar es pocas veces visto, el cual se prolongará hasta las 6:22 horas cuando salga el Sol.

En el caso de Marte, añadió, los encontraremos ubicado en Aries y aunque no formará parte de este acontecimiento en forma directa, dada su cercanía con los demás planetas y su brillantez pareciera que se suma a este singular fenómeno.

El primer planeta que aparecerá es Júpiter, en punto de las 5:00 horas, seguido de Venus, a las 5:01, y Mercurio, a las 5:05 horas, los cuales estarán una línea recta, en tanto, un poco alejados de ellos en punto de las 5:16 estará Marte.

Para los estudiosos, la distancia entre Mercurio será de 1.93 grados de arco de Venus, y de la llamada Estrella del Amanecer estará 0.63 grados de arco de Júpiter; mientras que Marte se ubicará a 7:33 grados de arco con respecto a Venus, y 7.35 grados de Júpiter.

Para poder apreciar el fenómeno ese día, la Luna no representará problema, ya que se ocultará a la 1:00 A.M. y en el caso de Saturno, en ese momento estará oculto.

Por último, el especialista recordó que este tipo de fenómenos para las diversas culturas prehispánicas como la maya, los planetas eran dioses, guías espirituales y la pieza clave del conocimiento de los sacerdotes astrónomos.