Desde su nacimiento rodea la polémica al Grupo Delta
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El Diario | 17-04-2011 | 00:12
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Polémico desde su inicio, el Departamento Especial Logístico Táctico de Ataque, mejor conocido como DELTA surge el 14 de febrero del 2005 –durante la administración del alcalde Héctor Murguía Lardizábal– como el primer grupo militarizado para atender los delitos de alto impacto en Ciudad Juárez.

La inversión para la creación de este agrupamiento fue importante. Varios millones de pesos fueron destinados en la adquisición de uniformes, armas, vehículos, equipamiento y capacitación.

El personal fue elegido en base a su perfil y desempeño, para luego ser dotado con equipo antimotines y el adiestramiento de alto nivel, fue impartido por agencias extranjeras como el FBI y el SWAT.

Ese era el anuncio oficial. Desde su creación El Grupo Delta ha sufrido varias transformaciones, dos años después de ser conformado, pasó a ser ‘Minipol’ y luego el Grupo Técnico Preventivo. Con Murguía Lardizábal de regreso al poder, resurgió desde el pasado mes de octubre nuevamente el Grupo Delta.

Las condiciones hoy en día son totalmente adversas. El prestigio del grupo es nulo, el número de agentes ha sido reducido por las bajas mortales tras los atentados sufridos y sobre sus cabezas pesan serias amenazas de muerte, lanzadas vía ‘narcopintas’, por la delincuencia organizada que públicamente los acusa de apoyar a grupos rivales.

Hoy el Grupo DELTA está a punto de desintegrarse. Su historia pasará a formar parte del negro pasado de una corporación que parece ser imposible sanear a fondo.

La Historia

“La instrucción y la disciplina militarizada, son la base del entrenamiento y capacitación que a partir de esta Administración Municipal, reciben las fuerzas policiacas de la Secretaría de Seguridad Pública, y con esa visión fue creado el Departamento Especial Logístico Táctico de Ataque, mejor conocido como Grupo DELTA”, anunció el alcalde Murguía Lardizabal.

Éste, es un comando de élite integrado por policías entrenados con disciplina e instrucción militarizada, que inició operaciones el 14 de febrero del 2005 con 71 elementos capacitados para resolver contingencias de alta seguridad y desarticular bandas delictivas, se jactó el edil en aquel entonces.

En sus inicios este equipo fue coordinado y sometido a entrenamiento por el capitán retirado del Ejército Mexicano, Juan Manuel Escamilla León, en uno de los primeros coqueteos de la autoridad municipal con miras a “militarizar” la policía preventiva.

El hombre fungió como jefe de escoltas de Patricio Martínez García, cuando fue gobernador del estado y estuvo con él cuando una mujer lo lesionó de un balazo en la cabeza en enero del 2001.

Pero a menos de un mes, justo el 23 de marzo, el mando demostraría su capacidad de reacción. El saldo fue de tres personas muertas y varias más heridas en un brutal operativo policiaco que a la postre lo llevó a la cárcel por asesinato.

El capitán Juan Manuel Escamilla León, encabezó el operativo que generó un enfrentamiento entre elementos de la Policía Municipal y los hermanos Rubio Medrano, quienes presuntamente dieron muerte a un agente municipal durante una intervención de rutina. Para el mes de junio, el jefe policiaco decidió renunciar al cargo.

Su lugar sería sustituido por Guillermo Prieto Quintana, quien dirigió la corporación durante el periodo del Concejo Municipal, encabezado por José Reyes Ferriz.

Para el mes de diciembre del 2005 el grupo quedó a cargo de Francisco Ledesma Salazar, luego de ser detectadas serias irregularidades al titular, Inspector Primero Fernando Arturo Gómez Gómez, quien optó por migrar de la ciudad por arbitrariedades cometidas y actos de corrupción que, pese a ser investigadas por Asuntos Internos, nunca llegaron a un proceso legal.

Por casi dos años el Grupo se destacó por sus intervenciones favorables contra el narcomenudeo, además eran llamados para actuaciones inmediatas como motines en el Cereso Municipal o contingencias ambientales.

Para marzo del 2007, luego de la salida de Prieto Quintana por el nombramiento de Saulo Reyes Gamboa, fue designado Marco Antonio Torres Moreno, como secretario de Seguridad Pública Municipal.

Los cambios que realizó fue la creación de una Dirección de Inteligencia Policial a cargo de Herminio Hernández Ingalls, de la cual dependerán dos áreas: Intelipol y Milipol.

Finalmente no fue otra cosa que el mismo grupo con otro nombre.

Los resultados operativos no fueron satisfactorios y la autoridad municipal fue cuestionada por el gasto realizado y los pocos resultados obtenidos.

Con la elección de José Reyes Ferriz, regresó al frente de la Policía Municipal, Guillermo Prieto Quintana, quien impulsó los programas preventivos que le dieron resultado un año atrás, particularmente al Grupo Delta, el cual sufrió otro cambio de nombre, Grupo Técnico Preventivo.

Sin embargo, la captura del incipiente narcotraficante y ex director de Policía Saulo Reyes Gamboa en el 2008, fue –a decir de varios especialistas– el detonante de la batalla que Juárez padece por el control del territorio, al entrar en pugna el cartel de Juárez contra el de Sinaloa, cuyos principales operadores eran ex mandos policiacos que controlaban a las diversas corporaciones policiacas.

Con la renuncia de Orduña Cruz y la necesidad de una policía reforzada, el alcalde José Reyes Ferriz decidió nombrar mandos militares y fue así como llega a Juárez el general de División retirado, Julián David Rivera Bretón y otra docena de ex soldados que toman el control de la SSPM.

Para entonces, estaba en pleno apogeo el Operativo Conjunto Chihuahua y los militares tenían el control absoluto de los cuerpos policiacos.

A los pocos días de tomar el control de la SSPM fue enviado un mensaje dirigido a Rivera Bretón para denunciar que dos elementos del Grupo Delta brindan protección a delincuentes y exigían su despido o de lo contrario, amenazaron con asesinar al funcionario.

En la misiva se leía “Deltas Guzmán Cepeda y Concho Banda: malditos perros muertos de hambre. Sigan vendiendo información. Sr. secretario estas lacras trabajan para el interno Blacky de los Aztecas, meten armas al Cereso y avisan a los Aztecas cuando entran los federales”.

Para el mes de febrero del año en curso las bajas del Grupo se reanudaron. El oficial Ricardo Torrillo cayó en cumplimiento de su deber al enfrentarse con integrantes de una banda de ‘carjackers’.

En marzo el comandante del grupo especial Delta, Víctor Moreno, que desde la llegada del nuevo jefe de Policía, Julián Leyzaola Pérez, ha encabezado los distintos operativos de la Policía Municipal, repelió un intento de ejecución con saldo de un sicario muerto y al menos otro sujeto herido.

Para el día 26 de ese mismo mes, los agentes enfrentarían otro escándalo más al ser denunciados penal y públicamente por la desaparición de cuatro jóvenes.

Tres oficiales están detenidos por la desaparición forzosa, mientras que el Ministerio Público continúa la investigación en torno al homicidio de las víctimas, quienes aparecieron 18 después de la intervención policiaca.

Casi de manera paralela cuatro agentes preventivos, el coordinador del Distrito Chihuahua, fue identificado como Sergio Ismael Apodaca, han sido asesinados después de que

“La Línea” dejó cinco pintas amenazando de muerte al coordinador operativo José Isabel Valdés y a los integrantes del Grupo Delta. El fin del grupo es casi predecible.


 

>>supra:
sin embargo?... se convirtieron en unos cerdos asesinos de gente inocente