Intolerancia
SERGIO SARMIENTO
PERIODISTA y ANALISTA POLÍTICO | 10-03-2011 | 22:37
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Distrito Federal– Las universidades deberían ser un campo natural para la tolerancia. De hecho, lo son la mayoría de estas instituciones en nuestro país. Uno puede presentar en ellas distintos puntos de vista y discutirlos.

La Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM, parece ser la gran y lamentable excepción.

En varias ocasiones grupos de porros supuestamente progresistas han intervenido con violencia para impedir la expresión de puntos de vista con los que no están de acuerdo.

Esta semana le tocó a Francisco Labastida ser víctima de esa intolerancia.

El senador acudió el miércoles 9 de marzo a su alma máter, la Facultad de Economía de la UNAM, a presentar una ponencia sobre la reforma hacendaria. Nunca se le dio oportunidad, sin embargo, de expresar sus puntos de vista.

Una cincuentena de militantes del sindicato de la UNAM y de supuestos estudiantes lo impidió a fuerza de insultos y amenazas. Labastida tuvo que abandonar el auditorio Narciso Bassols de esa escuela por la puerta trasera.

Los agresores, lejos de avergonzarse, se mostraron orgullosos. José Eduardo Amador, adjunto de asuntos universitarios del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, declaró que el senador Labastida “representa al enemigo” y por lo tanto no se le puede permitir hablar en la UNAM.

“Labastida es neoliberal y en el sindicato estamos contra el neoliberalismo. No vamos a permitir que los neoliberales vengan a pasearse en nuestra facultad y como universitarios tenemos la obligación de correr a quienes dañan el pueblo de México.”

Al parecer este grupo ha privatizado en su beneficio la Facultad de Economía de la UNAM. Eso le da aparentemente derecho de determinar quién puede “pasearse en nuestra facultad”.

Más inquietante es que, en el más puro estilo fascista, este grupo asuma el derecho de “correr” de la escuela a aquellos que tengan ideas distintas a las que ellos defienden.

Otras universidades en el país siguen siendo foros abiertos y tolerantes a la diversidad de las ideas.

El mismo 8 de marzo en que a Labastida se le impidió hablar en la UNAM, la Universidad Iberoamericana, una institución privada, llevó a cabo un foro de discusión sobre la Supervía Poniente que está impulsando el gobierno del Distrito Federal.

Hubo cabida en la reunión para los puntos de vista a favor y en contra. Nadie se sorprendió por ello.

No todos los estudiantes y profesores de la UNAM, y ni siquiera todos los trabajadores, comparten la intolerancia de la que hizo gala el grupo que acosó a Labastida.

Pero son varias las ocasiones en que se ha agredido física o verbalmente en la UNAM a personas que ofrecen puntos de vista que no consideran correctos.

Recuerdo en la campaña presidencial de 1994 que un grupo arrojó huevos y tomates al candidato del PAN, Diego Fernández de Cevallos, y además se enorgulleció de su táctica fascista.

En 2007 se hostigó al consejero del IFE Virgilio Andrade al tratar de participar en una mesa de discusión en el Instituto de Investigaciones Jurídicas.

Y no son los únicos casos.

Ojalá que la propia UNAM pudiera tomar medidas para poner fin a la intolerancia en su seno.

Es lamentable que la mayor universidad del país haya sido capturada por grupos que piensan que pueden imponer sus dogmas a la mayor universidad del país. Es triste que la UNAM no pueda ser una casa abierta a todas las ideas.

CENSURA

Cuestiona un vocero de la Suprema Corte de Justicia el uso del término “censura” para referirse a la suspensión de la exhibición de Presunto culpable.

Para mí censura es la prohibición por parte de una autoridad de la exhibición, difusión o lectura de un trabajo artístico o periodístico.

Tanto la ya revocada suspensión provisional, como la posible suspensión definitiva que podría decretarse hoy en contra de Presunto culpable, serían actos de censura.

No hay otro término que exprese el concepto.


 

>>encobijado_del_norte:
Es muy triste que la UNAM haya sido capturada por grupos que iensan que pueden imponer sus dogmas... pero es más triste que el país haya sido capturado por neoliberales que pretenden imponer OTRO DOGMA al pueblo de México.