Deslave en Oaxaca deja lluvia de cifras sobre la tragedia
Staff
Agencia Reforma | 28-09-2010 | 23:54
Oaxaca— El desgajamiento de un cerro en el municipio de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, causó ayer alerta nacional y una lluvia de cifras sobre los saldos de la tragedia.

Por la mañana, tanto el gobierno del priísta Ulises Ruiz como el comisariado Donato Vargas aseguraron que había al menos 100 casas sepultadas, y entre 500 y mil desaparecidos.

Ya por la noche, tanto Ruiz como el secretario de Gobernación, Francisco Blake, informaron que sólo se reportaban 11 personas desaparecidas y cuatro viviendas afectadas.

Ocho son niños y tres adultos, según detalló el secretario de Segob en una conferencia de prensa en el aeropuerto de la ciudad de Oaxaca.

Blake aclaró que el deslave afectó únicamente cuatro viviendas, dos de ellas sepultadas en su totalidad, pero que otras 30 casas se encuentran en el borde del alud, por lo su condición es de “alto riesgo”.

Señaló que la única forma de llegar al municipio mixe es a pie, por las difíciles condiciones climatológicas en la zona, que impiden el acceso de autos y hasta vehículos aéreos.

“Hasta este momento ha sido imposible para las diversas autoridades acceder por vía aérea a ese lugar, pese a que lo hemos intentado en diversas ocasiones”, reconoció.

El funcionario mencionó que, a pesar de las inclemencias del tiempo, 462 rescatistas y servidores públicos federales y estatales ya realizan en Santa María Tlahuitoltepec labores de rescate, excavación y salvamento con binomios caninos y maquinaria pesada.

Hay 170 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional; 20 de la Secretaría de Salud; 47 elementos de Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja; 125 agentes de la Policía Federal, y 100 de la Policía Estatal

Por la mañana, el secretario del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Tlahuitoltepec, Donato Vargas, informó que el desgajamiento se reportó alrededor de las 4:00 horas en el barrio “Los Pinos”.

“Se desgajó el cerro que está en la parte superior del casco de nuestro municipio, en el centro; arrastró varias viviendas, varias casas, con familias en el interior descansando, durmiendo”. Afirmó incluso que al menos 500 personas se encontraban desaparecidas.

“Han llegado habitantes de poblados cercanos y escarban, muchos con sus manos, tratando de llegar a las viviendas”, alertó en entrevista telefónica.

Por la tarde, con base en un reporte que le dio el gobernador, el presidente Felipe Calderón informó que había siete muertos por el derrumbe.

“Por desgracia se ha confirmado, según me reportó el Gobernador, el fallecimiento de siete personas y un número indeterminado de desaparecidos”, dijo a bordo del avión presidencial.

Incluso, Calderón dijo que tenía pensado presentarse en la comunidad afectada, pero que las condiciones climáticas se lo habían impedido.

Después, por twitter, el presidente informó que sabía que había serios daños, pero que tal vez no de la magnitud prevista.

Por la noche, durante la conferencia de prensa encabezada por Blake, Ulises Ruiz reviró y dijo que no tenían reporte de personas fallecidas, y atribuyó a la autoridad municipal el reporte inicial de 300 casas sepultadas.

“Hace 10 minutos nos confirman que no están los cuerpos de las supuestas personas fallecidas. Esto es, en este momento no hay muertos, sólo los 11 desaparecidos. Vamos a esperar a que sigan avanzando los cuerpos de rescate”, acotó. (Agencia Reforma/Con información de Virgilio Sánchez, Antonio Baranda, Mayolo López y Adriana Alatorre)