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Sabado 21 de Noviembre de 2009 | Ciudad Juárez, Chihuahua, México
Las tramas en el Senado estatal
David Karlsruher
Periodista y Analista Político | 02-11-2009 | 01:23 | Opinion El Paso
No podemos evitar obsesionarnos con la próxima contienda por el escaño del senador Shapleigh. Un escaño, dijo hace dos semanas Shapleigh, que a él ya no le interesa ocupar. Creo que resulta importante que todos los directores de campaña como usted que trabajan desde su sillón cuenten con toda la información que yo pueda otorgarles para que sepan cómo serán las cosas aun antes de que empiece.
Por el momento los dos nombres importantes que compiten son la representante Norma Chávez y el procurador del condado José Rodríguez.
Nadie ha registrado su candidatura porque no es hora de registrarse. Nadie ha nombrado tesoreros ni presentado su papeleo porque sería demasiado pronto para ello. Los posibles candidatos que busquen el cargo afiliándose a algún partido político registrado tienen que esperar hasta el 3 de diciembre del 2009 para hacer oficial su candidatura.
El último día que tienen para presentar los papeles es el 4 de enero del 2010.
Por ahora todo lo que se ha dicho se basa simplemente en intenciones, intenciones que pueden cambiar. Usando una expresión del artista ganador del Grammy, Richard Marx, “no significa nada hasta que usted firme en la línea punteada”. (Soy oficialmente la primera persona que mete a Richard Marx en la política paseña, ya puedo oler el premio Conquistador en mi futuro).
Supongamos para propósitos de este artículo que los dos tienen intenciones de contender por el escaño. Y supongamos que ninguno de ellos tiene un as bajo la manga, como fotografías de su contrincante pateando cachorritos o alguna otra información que ponga fin a una carrera. Aquí adoptaremos el principio de la economía del pensamiento y no supondremos nada más de lo que haga falta.
El análisis
Rodríguez tiene la ventaja de que ya ha contendido por un escaño a nivel condado mientras que Chávez no. Esto significa que más electores han visto su nombre en la papeleta en el pasado. La mayoría del condado nunca ha visto el nombre de Chávez el día de las elecciones.
Ello da a la candidatura de Rodríguez un atributo casi como de funcionario que ocupara el puesto. Lo anterior no significa que el nombre de Chávez no sea tremendamente reconocido. Sin embargo, su nombre no siempre ha sido reconocido gracias a noticias positivas.
Si se juzga la conducta electoral anterior de los paseños, puede verse que les gusta votar una y otra vez por la misma persona. Así es como nombres como Reyes, Shapleigh, Moreno, Pickett, Chávez, Esparza y Haggerty han logrado tener carreras de 10 años como políticos; una vez que la gente empieza a votar por ellos, no deja de hacerlo. A muchos electores no les importará que el nombre de José Rodríguez tenga esta vez un encabezado distinto.
Es bien sabido que Chávez es una trabajadora incansable y que no dejará de hacer campaña hasta que pueda depositarse el último voto.
Eso siempre resulta ventajoso para cualquiera que contienda por un cargo. Chávez tiene experiencia en lo referente a organizar gente a su favor. Se tocarán puertas, se pegarán letreros y habrá fiestas en el parque. En esta contienda Chávez gana diariamente el juego terrestre. Pero ¿basta con eso?
Los automóviles se mueven con gasolina, los niños se mueven con azúcar y las campañas se mueven con dinero. La experiencia dice que gana el que recaba más dinero. Pero eso es sólo la voz de la experiencia. En dos ocasiones Dee Margo ha recaudado más que sus rivales y no ganó. Ello no elimina el hecho de que hace falta dinero para competir y que entre más dinero tenga uno mejor campaña puede hacer para ocupar el cargo.
Sin duda Rodríguez será apoyado por los abogados tanto de Austin como de El Paso. Los litigantes son poderosos para cabildear y gastan mucho dinero por tener a sus colegas entre los funcionarios electos a nivel estatal y federal. Contará asimismo con el apoyo de la comunidad empresarial que anteriormente ha respaldado a Chávez sin recibir mucho a cambio de su inversión.
Las vergonzosas peleas en público de la sesión anterior que Chávez tuvo con otros miembros de la delegación, aunadas a su terrible sesión legislativa, han hecho que caiga de la gracia de los adinerados en El Paso.
Se dice que están dispuestos a apostarle a sangre nueva.
Chávez puede usar el modelo de programa a base de donadores pequeños que el equipo de campaña del presidente Barack Obama perfeccionó en las elecciones del 2008. Dicho modelo podría ayudarla a recabar dinero para mantenerse en una contienda que quizá dependa fuertemente de los caros anuncios de televisión y radio.
Chávez no cuenta con la base de alguna industria como los abogados litigantes en la cual apoyarse. Su mayor esperanza para obtener dinero será que la mayoría de las asociaciones como la Asociación de Bienes Raíces de Texas tienen una regla de “funcionario en funciones amigable” la cual estipula que sólo se donen dólares de campaña a los funcionarios que ocupen ya los cargos.
Ella es la única “en funciones” de la contienda si se quiere usar el término vagamente y relacionarlo con el servicio a nivel estatal. El verdadero reto para ambos candidatos será conseguir que los respalden los seguidores más leales del partido en un año donde toda la acción estatal se decidirá en las primarias republicanas.
Puesto que los demócratas han presentado candidatos para la gubernatura y el Senado que en el mejor de los casos pueden ser descritos como aletargados, las primarias republicanas son donde estará toda la acción.
Además debe recordarse que El Paso está medio curiosamente enamorado de la senadora Kay Bailey Hutchison, quien este año contiende por la gubernatura. Le ha ido extremadamente bien con anterioridad aquí en El Paso a pesar de ser republicana. Espere que bastantes electores voten por ella en las primarias aunque no sean republicanos.
A lo que voy es algo sencillo -los demócratas moderados se darán cuenta de que su oportunidad de elegir al próximo gobernador será en las primarias de marzo y no durante las eleciones generales de noviembre. Valiosos votos de primarias ya sea para Rodríguez o Chávez se perderán en un intento por escoger entre el gobernador Perry y la senadora Hutchison.
Si usted aún tiene la impresión de que sólo porque Obama no perdió por 90 puntos en el estado durante la elecciones presidenciales Texas va a ser demócrata, por favor intérnese en un hospital -lleva demasiado tiempo con delirios peligrosos.
Cuando dependa de los partidistas más fieles elegir a alguien en esta contienda lo que contará será quién haya mantenido más contentas a todas las facciones. Rodríguez está bien alineado con el senador Shapleigh, mientras que Chávez es la reina de su propia facción.
Chávez no es amiga de los que respaldaron a quien durante tanto tiempo fuera representante en el Congreso, Paul Moreno. También existe rencor entre ella y el director del Partido Demócrata, Danny Anchondo, a raíz de varios roces, siendo el principal el que ella apoyara a Obama y él a Hillary Clinton durante las primarias demócratas presidenciales del 2008.
A Chávez la respaldan los demócratas texanos, pero no resulta claro lo poderosos que sean a comparación de las muchas otras facciones del Partido Demócrata en El Paso. Estoy seguro de que cada facción declarará que es la que domina.
Rodríguez tiene la ventaja de no ser un figura muy controversial en el diverso medio local del Partido Demócrata. Aunque es considerado firme integrante del equipo de Shapleigh, nunca se ha enemistado con nadie dentro del partido hasta que tuvo diferencias con Chávez acerca de la iniciativa sobre ética que iba a implementar el representante Márquez. Fuera de ese feo episodio, Rodríguez ha disfrutado de un paseo más bien cómodo en el autobús demócrata local.
Las partes cruciales de la ciudad para cada candidato serán distintas.
Chávez necesita buenos resultados en el noreste de El Paso y el oeste de El Paso. Ninguno de tales distritos funcionan como el Valle Bajo en cuanto a elecciones (y sí, escribí “Valle Bajo” a propósito. Me niego a jugar el ridículo juego de la corrección política cuando resulta obvio que la palabra “bajo” se refiere a la altitud de la región y no a la clase social, política o financiera de sus habitantes). Chávez tendrá que descifrar cómo se juega el juego en estas dos zonas de la ciudad y volverse buena en ese juego con mucha rapidez.
Rodríguez debe recibir votos al sur del freeway, donde Chávez lleva años haciendo campaña y ganando. Si puede alejarse de la imagen de “abogado en traje caro” al hacer campaña ahí, puede conseguir votos. Sin embargo, en el pasado reciente las mujeres prácticamente poseen el lado sur del freeway. Nada más vea a todas las señoras que han ganado en forma decisiva ahí y no resulta difícil ver por qué pusiera ser difícil derrotar a Chávez en esa área.
Rodríguez también debe tener cuidado en la región este de la ciudad al norte del freeway, donde el representante Joe Pickett disfruta una posición muy buena entre los electores. Según sus presentaciones Pickett es más fan de Chávez que de Shapleigh. Ello podría significar un problema de respaldo para Rodríguez en esta parte de la ciudad.
Aquí la clave es que no hay ninguna zona de la ciudad que resulte clave para las elecciones. Los candidatos tienen que conseguir buenos resultados en todas las partes de la localidad a fin de ganar.
No existe ninguna estrategia secreta para ganar estas primarias. Cada candidato debe aprovechar sus puntos fuertes y aprender al mismo tiempo una o dos maniobras asociadas más con el estilo de su rival que con el propio. Ambos candidatos tendrán que mostrar su capacidad para diversificarse. El ganador será quien lo haga mejor. (Tomado de newspapertree.com)