Washington— La votación final de la reforma de salud en la Cámara de
Representantes de Estados Unidos quedó hoy postergada, al menos de
manera temporal, por un debate al interior del Partido Demócrata sobre
migración indocumentada y aborto.
Aunque la presidenta de la cámara baja, Nancy Pelosi, deseaba
iniciar el debate estos días, los diferendos entre los demócratas han
provocado una postergación temporal de la votación, al menos hasta
finales de la semana.
Los demócratas moderados desean introducir a la iniciativa de la
cámara baja una cláusula, similar a la del proyecto del Senado, que
impide a los indocumentados participar en los nuevos mercados de compra
de opciones de seguro, aún si no reciben subsidios, según la
publicación especializada Congressional Quarterly.
La actual versión de la Cámara de Representantes permite a los
inmigrantes ilegales comprar seguros con sus propios fondos, pero no
recibir subsidios oficiales en caso de que no puedan sufragar el costo
total de las nuevas pólizas de seguro.
Aunque los republicanos han mantenido una línea dura contra los
inmigrantes indocumentados en el debate sobre la reforma del sistema de
salud, es la primera vez que los diferendos entre demócratas postergan
el debate.
En el caso del aborto, los demócratas moderados desean evitar que
los contribuyentes paguen el costo de los abortos, ya que la iniciativa
actual permite que algunas pólizas de seguro ofrezcan cubrir el
procedimiento.
Aunque la propuesta actual prohíbe destinar fondos federales al pago
de abortos, salvo en casos de incesto, violación o peligro para la
madre, los demócratas moderados argumentan que el gobierno subsidiaría
el pago al dar apoyo a los estadunidenses sin ingresos.
Se espera que los demócratas resuelvan sus diferendos en los
próximos días y que ofrezcan una versión de compromiso la próxima
semana.
Por su parte, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry
Reid, dijo que la cámara alta no se guiará por plazos para votar su
propia versión de la reforma de salud, por lo cual no puede garantizar
un voto final este año.
La postergación de la votación final de la reforma de salud hasta el
2010 podría ser vista como un revés para el gobierno del presidente
Barack Obama, que ha convertido la aprobación de esta iniciativa como
la prioridad legislativa de 2009.