Fred Ross, considerado el brazo derecho de
Francis Ford Coppola, dijo aquí que el cineasta se hartó de Hollywood y
que se niega a recibir guiones de los grandes estudios porque su
objetivo es hacer el cine que siempre anheló al salir de la
universidad, por eso se fue a la Patagonia a filmar "Tetro".
El largometraje fue proyectado la víspera como parte de la Sección de
Estrenos Internacionales de la edición número siete del Festival
Internacional de Cine de Morelia (FICM).
La producción aborda la experiencia de "Bennie Tetrocini" , un ingenuo
joven que se embarca como camarero en un crucero de viajes turísticos
hacia Buenos Aires, para ir en busca de "Tetro" , quien se supone es su
hermano mayor, sin imaginarse siquiera el cambio que sufrirá su vida
posteriormente.
Inicialmente la familia integrada por inmigrantes italianos y
encabezada por "Carlo Tetrocini" estaba asentada en Argentina, pero
gracias al éxito de este hombre, un renombrado director de orquesta, se
trasladaron a Nueva York.
Luego del reencuentro, "Bennie" descubrirá que su ídolo, el hermano que
lo acogió durante toda su infancia, es ahora un hombre amargado,
taciturno y encerrado en su propio mundo alejado de su familia de la
que no quiere saber.
Actualmente, en lugar de llamarse "Angelo" , ahora es "Tetro" , un
individuo problemático al que únicamente soporta "Miranda" , su novia,
una sicóloga que lo ama sin distingos tras haberlo encontrado en una
sesión en La Califata, una emisora radial.
Poco a poco el chico irá descubriendo al hermano que dejó atrás y los
dos vuelven a vivir las experiencias tormentosas de su pasado y se
revela un secreto terrible.
Al final de la proyección tras una gran ovación, Fred Ross, el
productor de gran parte de los éxitos de los filmes de Coppola (y su
hija Sofía Coppola) , el director de fotografía, el rumano Mihai
Malaimare y el actor argentino Rodrigo de la Serna, tuvieron una charla
con la prensa y el público.
De entrada y en tono de broma Ross dijo que trabajar con Francis es
sumamente divertido y jamás tiene problemas, "nos llevamos muy bien,
pues nos entendemos en todo desde el inicio".
Al preguntarle por qué irse a Argentina a hacer una película, casi
meterse en la Patagonia para recrear un relato como " Tetro ", Ross
reiteró que Coppola ya no quiere hacer las grandes producciones.
"Francis está ya muy metido en su nueva etapa como realizador, y entre
más lejos esté de Hollywood, mejor. Esta película no rebasó los 10
millones de dólares y le dio toda la libertad creativa que él busca ",
dijo Ross.
"El ya no quiere hacer grandes películas ni que le manden guiones. Debo
decirles que él anhelaba hacer este tipo de cine desde que salió de la
universidad, pero jamás imaginó que su vida profesional estaría atada
durante 25 años a los grandes estudios ", comentó Ross.
Asimismo, explicó que el realizador de " Apocalipsis now " buscó hacer
" Tetro " alejado de los sitios típicos frecuentados por el turismo en
Buenos Aires.
Destacó también le intención del realizador de " El padrino ", de hacer
una película muy densa, al estilo de los años 50, con un fuerte
contraste en el uso del blanco y negro, y que el color sería sólo para
determinados pasajes.
Respecto a si sabía qué tramaba Francis con su historia desde un
principio, el veterano productor comentó que él trabaja solo en ese
aspecto y que se guarda el guión sin enseñárselo a nadie.
Dijo que en ocasiones lo llama para comentarle lo que escribió,
diciéndole que es el primero en saberlo, y le permite que le haga
observaciones, que al final nunca considera.
"Cuando Francis hace un guión lo reescribe cuantas veces sea posible,
nunca le queda a la primera ", añadió el también productor de grandes
cineastas como Bernhard Schroeder, John Huston y Michelangelo
Antonioni.
Por su parte, De la Serna no ocultó su emoción de haber estado en el
filme de Coppola en uno de los roles centrales y que su trabajo sea
visto por múltiples audiencias.
"Fue una experiencia agradable y maravillosa haber estado a las órdenes
de Francis Ford Coppola, es algo que nunca voy a olvidar".
Subrayó que haber compartido el set con Carmen Maura, Maribel Verdú y
Vincent Gallo, es algo que debe dejar huella en cualquier actor.
Mihai Malaimare no se sustrajo a la emoción de que la audiencia en el
Festival de Cine de Morelia, y al hecho de que haya reconocido su
trabajo con la cámara, cosa que agradeció enormemente.
El cineasta explicó lo que representó para él haber trabajado con la
más avanzada tecnología, como utilizar la cámara Sony 900 que le
permitió captar las bellas imágenes que se ven en la película.
"Fueron tres meses de rodaje, pero nosotros llegamos a Buenos Aires
ocho meses antes de la filmación, además de que ahí se hizo la
post-producción, en total el proyecto nos llevó un año y medio ",
comentó.