La actriz inglesa Kate Winslet será indemnizada
con 40 mil 756 dólares por el periódico "Daily Mail", que el año pasado
publicó una noticia falsa en la que la acusaba de mentir sobre el
régimen de ejercicios que seguía para mantenerse en forma.
La abogada de la actriz, Rachel Atkins, y los representantes del
rotativo, del grupo Associated Newspapers, llegaron a un acuerdo en una
audiencia de conciliación celebrada en el Tribunal Superior de Londres,
tras un proceso judicial que empezó en mayo del 2008, cuando la artista
presentó su demanda.
Atkins argumentó ante el juez que el artículo publicado a principios
del 2008 en el tabloide conservador, titulado "¿Debería Kate Winslet
ganar un Oscar a la actriz más irritante del mundo?", causó a la
intérprete gran ofensa y angustia.
Acompañado de fotos de sus desnudos cinematográficos, el artículo la
acusaba de haber minimizado la gimnasia que hace para estar delgada.
En concreto, el diario ponía en duda una declaración de la actriz a la
revista "Elle" que rezaba: "No voy al gimnasio porque no tengo tiempo,
pero hago en casa los ejercicios de los DVD 'Pilates' durante veinte
minutos o más al día".
La estrella, ganadora el año pasado del Oscar de Hollywood a la mejor
actriz por "The Reader", consideró que el artículo dañaba su
"reputación personal y profesional", ya que se la suele percibir
socialmente como una persona sensata que acepta sin complejos su
físico.
"La demandante ha defendido con frecuencia el derecho de las mujeres a
aceptar su imagen, y al acusarla de intentar engañar al público (en
relación a ese asunto), se le causó mucha angustia. Simplemente, no es
cierto", afirmó hoy su abogada.
Por su parte, la actriz mostró, en un comunicado, su satisfacción por
el fallo y explicó que tuvo que querellarse contra el periódico porque
el artículo suponía "una grave acusación de hipocresía".
El "Daily Mail" ya publicó una disculpa el pasado septiembre y, según la letrada, también aceptó pagar una indemnización.
En 2007, Winslet ganó otro caso de libelo contra la revista británica
"Grazia", a la que demandó por publicar erróneamente que había acudido
a un médico dietista para controlar su peso.